Dios práctico encarnado,
estamos en Tus manos.
Tú nos has escogido,
predestinado a ser Tu pueblo.
Con gozo llegamos
ante Tu trono.
Te cantamos y te alabamos,
hablando de Tu gracia
abundante.
El verdadero
Dios ha aparecido.
Te cantamos.
Cantamos Tu regreso
en la carne
para traernos
la realidad del reino.
Todos te adorarán
y alabarán Tu nombre.
¡Qué hermoso y glorioso te ves
sobre Tu trono!
II
Tú nos diferencias del mundo.
Soltamos las cargas,
entramos en el aprendizaje
del reino.
Nos enfrentamos a Ti,
Tus palabras nos alimentan
y te gozamos cada día.
Todo lo anhelado
se ha hecho ya realidad.
El verdadero
Dios ha aparecido.
Te cantamos
Cantamos Tu regreso
en la carne
para traernos
la realidad del reino.
Todos te adorarán
y alabarán Tu nombre.
¡Qué hermoso y glorioso te ves
sobre Tu trono!
III
Nos conquistaste y ganaste.
Seguimos al Cordero
y nuevas canciones
de alabanza resuenan en Sion.
¿Cómo no vamos a cantar
y vitorear?
Encontramos el gozo
y la gloria.
Lo encontramos todo
en Tu reino.
IV
Nos otorgas el agua
viva de la vida,
nutres nuestro corazón
sediento,
nos haces personas nuevas.
Nuevos aparecen
la tierra y el cielo.
El reino está en la tierra.
La gloria de Dios florece.
Ya no se oyen
más suspiros tristes.
El verdadero
Dios ha aparecido.
Te cantamos
Cantamos Tu regreso
en la carne
para traernos
la realidad del reino.
Todos te adorarán
y alabarán Tu nombre.
¡Qué hermoso y glorioso te ves
sobre Tu trono!
V
¡Oh, Dios Todopoderoso!
Tú has secado
nuestras lágrimas
al permitirnos el
descanso eterno en Tu reino.
El Todopoderoso que fue
y que es,
¡que Tu santo
nombre sea ensalzado
por siempre!
¡Que Tu santo
nombre sea ensalzado
por siempre!
De "Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos"
No hay comentarios:
Publicar un comentario