martes, 25 de junio de 2019

El carácter de Dios es justicia y, aún más, amor

Fang Xin, Pekín
15 de agosto de 2012
Desde el año 2007, cuando acepté la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días, aunque he aparentado en la superficie estar muy ocupada cumpliendo mis deberes, no he entregado mi corazón a Dios y, con frecuencia, me he sentido atada, hasta el punto de la asfixia, por problemas familiares insignificantes. Cada vez que pienso en el hecho de que mi hija ya tiene treinta años y que aún no ha encontrado una pareja adecuada, me quejo a Dios; mi hijo sólo se preocupa por divertirse y, a pesar de que no gana dinero, gasta derrochadoramente, cosa por la que me quejo; y mi propio esposo va a trabajar, pero su capataz no le paga y también me quejo por ello… Me quejo a diestra y siniestra y a menudo malinterpreto a Dios. Pareciera que Dios ha sido demasiado injusto conmigo. Como resultado, he estado viviendo en la oscuridad y el sufrimiento. Sin embargo, yo no he sabido que debería buscar a Dios y he sido profundamente ignorante de lo peligrosa que es mi situación. Simplemente he luchado impotente en medio de mi sufrimiento. Sin embargo, Dios conoce mi situación por dentro y por fuera. Él usa métodos únicos para llamarme y salvarme, haciendo que despierte de un sueño y escape del daño y de la aflicción de Satanás.

lunes, 24 de junio de 2019

Repique de siete truenos: profetizando que el evangelio del reino se extenderá por todo el universo


Dios Todopoderoso dice: “Estoy llevando a cabo Mi obra por todo el universo y en el oriente se producen choques interminables como de truenos que sacuden a todas las naciones y denominaciones. Es Mi voz la que ha guiado a todos los hombres al presente. Haré que todos los hombres sean conquistados por Mi voz, que caigan en esta corriente y se sometan ante Mí, porque desde hace mucho tiempo he recuperado Mi gloria de toda la tierra y la he emitido nuevamente en el oriente. ¿Quién no anhela ver Mi gloria? ¿Quién no espera ansiosamente Mi regreso? ¿Quién no tiene sed de Mi reaparición? ¿Quién no suspira por Mi hermosura? ¿Quién no vendría a la luz? ¿Quién no contemplaría la riqueza de Canaán? ¿Quién no anhela el regreso del Redentor? ¿Quién no adora al Gran Todopoderoso? Mi voz se extenderá por toda la tierra; quiero, frente a Mi pueblo elegido, decirles más palabras. Como los poderosos truenos que sacuden las montañas y los ríos, digo Mis palabras a todo el universo y a la humanidad. Por tanto, las palabras en Mi boca se han convertido en el tesoro del hombre y todos los hombres aprecian Mis palabras. El relámpago destella desde el oriente hasta el occidente. Mis palabras son tales que el hombre se resiste a renunciar a ellas y, al mismo tiempo, las encuentra insondables, pero se regocija aún más en ellas. Al igual que un recién nacido, todos los hombres se alegran y se gozan, celebrando Mi llegada. Por medio de Mi voz, traeré a todos los hombres delante de Mí. A partir de entonces, entraré formalmente a la raza de los hombres para que ellos vengan a adorarme. Con la gloria que irradio y las palabras en Mi boca, haré que todos los hombres se presenten ante Mí y vean que el relámpago destella desde el oriente, y que Yo también he descendido al ‘Monte de los Olivos’ del oriente. Verán que llevo ya mucho tiempo en la tierra, ya no como el Hijo de los judíos, sino como el Relámpago del oriente. Porque he resucitado hace mucho tiempo, me he alejado del seno de la humanidad y reaparecido luego con gloria entre los hombres. Soy Aquel que fue adorado en eras innumerables antes de ahora y también soy el infante abandonado por los israelitas en eras innumerables antes de ahora. ¡Además, soy el todo glorioso Dios Todopoderoso de la era actual! Que todos se presenten ante Mi trono y vean Mi semblante glorioso, oigan Mi voz y contemplen Mis obras. Esta es la totalidad de Mi voluntad; es el fin y el clímax de Mi plan, así como el propósito de Mi gestión. ¡Que cada nación me adore, que cada lengua me reconozca, que todos los hombres depositen su fe en Mí y que todas las personas se sometan a Mí!”.

Fuente: Iglesia de Dios Todopoderoso

Recomendación: Relámpago Oriental

sábado, 22 de junio de 2019

Revelación del misterio del arrebatamiento al reino de los cielos


¡Hola, hermanos y hermanas! Hoy estudiaremos un tema que nos preocupa a todos nosotros: el arrebatamiento al reino de los cielos. El Señor Jesús prometió a Sus seguidores: “voy a preparar un lugar para vosotros. Y si me voy y preparo un lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo estoy, allí estéis también vosotros” (Juan 14:2–3). Por ello, generaciones de creyentes han seguido esperando y orando para ser arrebatados a los cielos y así reunirse con el Señor y entrar en el reino de los cielos cuando Él venga. Entonces, ¿qué es el arrebatamiento? ¿Está el reino en la tierra o en el cielo? ¿Cómo podemos entrar en él? Este programa os revelará el misterio del arrebatamiento al reino de los cielos. ¡Disfrutadlo! 

1 Vídeo de himnos de la palabra de Dios: Dios ha traído Su gloria al Este
2 Escena de película evangélica: ¿Está el reino de los cielos en el cielo o en la tierra?
3 Escena de película evangélica: ¿Dónde está el lugar que el Señor ha preparado para nosotros?
4 Vídeo de himnos de la palabra de Dios: Dios busca a aquellos que anhelan Su aparición
5 Escena de película evangélica: ¿Quién será raptado primero cuando el Señor venga?
6 Escena de película evangélica: ¿Está el Reino de Dios en el cielo o en la tierra?
7 himno de la iglesia: La felicidad en la buena tierra de Canaán
8 Escena de película evangélica: Aceptar al Cristo de los últimos días y ser arrebatado al reino de los cielos

Scripture quotations taken from LBLA . Copyright by The Lockman Foundation.

miércoles, 19 de junio de 2019

Película cristiana en español latino 2019 | "El anhelo" Reunirse con el Señor


Película cristiana en español latino 2019 | "El anhelo" Reunirse con el Señor


Hace dos mil años, el Señor Jesús prometió a Sus seguidores: "En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no fuera así, os lo hubiera dicho; porque voy a preparar un lugar para vosotros. Y si me voy y preparo un lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo estoy, allí estéis también vosotros"(Juan 14:2-3) Por esto, generaciones de creyentes han continuado esperando y orando obsesivamente por el cumplimiento de la promesa del Señor, esperan y oran para ser arrebatados al cielo para encontrarse con el Señor y entrar en el reino de los cielos cuando Él venga. Esto también describe al protagonista de esta película, Chen Xiangguang, un buscador entusiasta, que difunde el evangelio y da testimonio del Señor para recibir Su venida. A pesar de haber sido despedido de su trabajo en una escuela y de no obtener el entendimiento de los miembros de su familia, nunca abandona la esperanza en su corazón. Un día, durante una reunión, Chen Xiangguang es detenido y encarcelado por el Gobierno comunista chino. Bajo las maravillosas disposiciones y soberanía de Dios, se encuentra con Zhao Zhiming, un cristiano de la Iglesia de Dios Todopoderoso. Zhao Zhiming le da testimonio sobre la apariencia y la obra de Dios en los últimos días, resolviendo sus años de nociones e imaginaciones, de esperar y orar por el regreso del Señor. Después de salir de la cárcel, Chen Xiangguang guía a sus hermanos y hermanas a investigar la obra de Dios Todopoderoso en los últimos días. Todos finalmente llegan a entender lo que es ser arrebatados al reino de los cielos, si el reino está realmente en la tierra o en el cielo y cómo la gente debería dar la bienvenida al regreso del Señor…

Scripture quotations taken from LBLA. Copyright by The Lockman Foundation.

martes, 18 de junio de 2019

Una juventud que no se lamenta

Xiaowen    Ciudad de Chongqing
‘El amor’ se refiere a una emoción pura e inmaculada, usáis vuestros corazones para amar, sentir y ser considerados. En el amor no hay condiciones, barreras ni distancias. En el amor no hay sospechas, no hay engaños, no hay negociaciones ni especulaciones. En el amor no hay opción ni nada impuro” (‘Amor puro e inmaculado’ en “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”). Este himno de la palabra de Dios alguna vez me ayudó a sobrellevar el dolor de un largo período de mi vida en prisión que duró siete años y cuatro meses. Aunque el gobierno del Partido Comunista Chino me privó de los años más hermosos de mi juventud, obtuve la verdad más preciada y verdadera de Dios Todopoderoso y, por lo tanto, no tengo quejas ni lamentos.
En 1996, recibí la exaltación de Dios y acepté la salvación de Dios Todopoderoso de los últimos días. Por medio de la lectura de las palabras de Dios y de encuentros de enseñanza, resolví que todo lo que había dicho Dios era la verdad, lo que se contrapone completamente con todo el conocimiento y las teorías de este mundo maligno. La palabra de Dios Todopoderoso es la regla más elevada para la vida. Lo que más me emocionó fue que podía ser simple y abierta y que podía hablar libremente sobre cualquier tema con los hermanos y hermanas. No tuve la mínima necesidad de protegerme contra cuestionamientos o ante las posibles burlas de las personas que interactuaban conmigo. Sentí un consuelo y una felicidad que nunca había sentido antes. Realmente me gustaba esta familia. No obstante, no pasó mucho tiempo hasta que me enteré de que el país no permitía que la gente creyera en Dios Todopoderoso. Esta situación hizo que no supiera qué hacer, porque Su palabra les permitía a las personas adorar a Dios y andar por el camino correcto de la vida. Les permitía a las personas ser sinceras. Si todos creyeran en Dios Todopoderoso, el mundo estaría en paz. Realmente, no lo comprendía: creer en Dios era la tarea más justa. ¿Por qué el gobierno del Partido Comunista quería perseguir y oponerse a quienes creían en Dios Todopoderoso hasta el punto en que arrestaba a Sus creyentes? Pensé: ¡no importa cómo nos persiga el gobierno ni la envergadura de la opinión pública, he decidido que este es el camino correcto de la vida y que por cierto lo transitaré hasta el final!
Después, comencé a hacer mi deber en la iglesia, que consistía en distribuir libros que contenían la palabra de Dios. Sabía que hacer este deber en un país que se resistía a Dios era muy peligroso y que podían arrestarme en cualquier momento. Pero también sabía que, como parte de toda la creación, mi misión en la vida era darlo todo por Dios y hacer mi deber. Era una responsabilidad que no podía eludir. Justo cuando estaba comenzando a cooperar con Dios con confianza, un día de septiembre de 2003, iba camino a entregarles libros de la palabra de Dios a algunos hermanos y hermanas y fui arrestada por personas de la Dirección de Seguridad Nacional de la ciudad.
En la Dirección de Seguridad Nacional, fui interrogada una y otra vez, sin saber qué responder. Con urgencia, clamé a Dios: “Oh, Dios Todopoderoso, te pido que me brindes Tu sabiduría y que me otorgues las palabras que debo decir para no traicionarte y para poder dar testimonio de Ti”. Durante ese lapso, clamaba a Dios a diario, no me atrevía a abandonarlo, sólo le pedía que me otorgara la inteligencia y la sabiduría para poder tratar con la policía malvada. Alabado sea Dios por cuidarme y protegerme; todas las veces que me interrogaban, escupía, o tenía un hipo incesante y no podía hablar. Al ver la obra maravillosa de Dios, resolví firmemente: ¡No diré nada! ¡Pueden llevarse mi cabeza, pueden tomar mi vida, pero de ninguna manera me harán traicionar a Dios! Cuando tomé la determinación de que preferiría arriesgar mi vida antes de traicionar a Dios como lo hizo Judas, Dios me dio “luz verde” en todos los aspectos: cada vez que me interrogaban, Dios me protegía y me permitía atravesar el calvario en paz. Si bien yo no dije nada, el gobierno me acusó de “usar un culto maléfico para destruir la implementación de la ley” ¡y me sentenció a nueve años de prisión! Cuando oí la sentencia del tribunal, no me puse triste gracias a la protección de Dios, ni tampoco les tuve miedo. En cambio, los desprecié. Cuando esas personas pronunciaron la sentencia, dije en voz baja: “¡Esta es la prueba de que el gobierno está contra Dios!”. Posteriormente, los oficiales de seguridad pública vinieron a espiar cuál era mi actitud y yo les dije con calma: “¿qué son nueve años? Cuando llegue el momento de salir en libertad, seguiré siendo miembro de la Iglesia de Dios Todopoderoso; si no me creéis, ¡esperad y veréis! ¡Pero debéis recordar que este caso estuvo una vez en vuestras manos!”. Mi actitud realmente los sorprendió. Levantaron sus pulgares y dijeron repetidas veces: “¡Cuán admirable! ¡Eres más la Hermana Jiang que la propia Hermana Jiang! ¡Cuando salgas en libertad, nos volveremos a encontrar y tú serás nuestra invitada!”. En ese momento, sentí que Dios había obtenido la gloria y mi corazón se alegró. Cuando fui sentenciada, sólo tenía treinta y un años.
Las cárceles de China son el infierno en la tierra, y la vida de muchos años en prisión me hizo ver, en su totalidad, la falta de humanidad de Satanás y su esencia diabólica que se ha convertido en enemiga de Dios. La policía china no sigue la norma de la ley, sino la de la maldad. En la prisión, la policía no trata personalmente con las personas, sino que incita a los prisioneros a la violencia hacia los demás reclusos. La policía malvada también utiliza todo tipo de métodos para reprimir los pensamientos de las personas; por ejemplo, cada persona que ingresa debe vestir los mismos uniformes de prisionero con un número de serie especial, debe cortarse el cabello de acuerdo a los requisitos de la cárcel, debe usar zapatos aprobados por la prisión, debe caminar a lo largo de los senderos permitidos por ellos y debe marchar al ritmo que le ordenan. Ya fuera primavera, verano, otoño o invierno, si llovía o estaba soleado, o si era un día sumamente frío, todos los prisioneros debían hacer tal como se les ordenaba sin poder elegir. Cada día, se nos exigía que nos reuniéramos durante por lo menos quince veces para contarnos y cantar cinco veces alabanzas al gobierno comunista. También teníamos tareas políticas, es decir, nos hacían estudiar las leyes de la prisión y la Constitución, y teníamos que dar un examen cada seis meses. El objetivo era lavarnos el cerebro. También comprobaban de manera aleatoria nuestro conocimiento de las disciplinas y las normas de la prisión. La policía carcelaria no sólo nos perseguía mentalmente, sino que también nos atacaba físicamente de manera salvaje con una total falta de humanidad. Tenía que hacer trabajos forzados durante más de diez horas por día, en medio de una multitud de varios cientos de otras personas en una fábrica angosta realizando labores manuales. Puesto que había tanta gente en un espacio tan pequeño, y debido a que el fuerte ruido de la maquinaria se oía en todas partes, sin importar cuán sana estaba una persona, sus cuerpos sufrían graves discapacidades si permanecían allí durante un tiempo. Detrás de mí había una máquina de hacer ojales y todos los días funcionaba sin cesar. El sonido retumbante que transmitía era insoportable y al cabo de varios años, sufrí una seria pérdida de la audición. Incluso hasta ahora no me he recuperado. Lo que era aún más dañino era el polvo y la contaminación en la fábrica. Luego de ser examinadas, se descubrió que muchas personas habían contraído tuberculosis y faringitis. Además, debido a los largos períodos en que permanecíamos sentadas allí haciendo trabajos manuales, era imposible salir y muchas personas presentaron casos serios de hemorroides. El gobierno del Partido Comunista trataba a los prisioneros como máquinas para fabricar dinero. No tenían el mínimo interés por si alguien vivía o moría. Hacían que la gente trabajara desde temprano en la mañana hasta tarde por la noche. Yo estaba con frecuencia tan agotada que mi físico no daba más. Y no era solamente eso. También debía exponerme a todo tipo de exámenes aleatorios además de mis tareas políticas semanales, mi trabajo manual, mis tareas públicas, etc. Por lo tanto, cada día sentía un elevado grado de ansiedad. Mi estado mental era el de estar constantemente bajo tensión, y me sentía sumamente nerviosa, tanto que no podía ponerme al día si me atrasaba, y entonces la policía carcelaria me castigaba. En ese tipo de ambiente, llegar al fin del día sana y salva no era algo fácil de lograr.
Cuando acababa de comenzar a cumplir mi sentencia, no podía manejar este tipo de trato cruel y devastador por parte de la policía de la prisión. Todo tipo de trabajo manual intenso y de presión ideológica hacía que me costara respirar, sin mencionar que tenía que tener todo tipo de contacto con las prisioneras. También debía soportar el mal trato y los insultos de la diabólica policía de la prisión y de las prisioneras… Con frecuencia me persiguieron y me pusieron entre la espada y la pared. Varias veces, me hundí en la desesperación, especialmente cuando pensaba en cuán larga era mi sentencia de nueve años. Sentí una gran desolación y un enorme desamparo y no sabía cuántas veces había llorado, hasta el punto en que pensé en el suicidio para liberarme del dolor que sentía. Cada vez que me hundía en una angustia terrible y no podía brindarme apoyo a mí misma, oraba y clamaba a Dios con urgencia y Dios me esclarecía y me guiaba: “No puedes morir aún. Debes apretar los puños y continuar viviendo resueltamente; debes vivir una vida para Dios. Cuando las personas poseen la verdad en ellas tienen esta resolución y nunca más desean morir; cuando la muerte te amenace, dirás: ‘Oh Dios, no estoy dispuesto a morir; sigo sin conocerte. Aún no he devuelto Tu amor. […] Debo dar buen testimonio de Dios. Debo devolver Su amor. Después de eso, no importa cómo muera. Entonces habré vivido una vida satisfactoria. Independientemente de quién más esté muriendo, no moriré ahora; debo seguir viviendo con tenacidad’” (‘Cómo conocer la naturaleza del hombre’ en “Registros de las pláticas de Cristo”). Las palabras de Dios fueron como la tierna y agradable visión de mi madre aplacando mi solitario corazón. También fueron como mi padre usando ambas manos para suave y delicadamente secar las lágrimas de mi rostro. De inmediato, sentí una corriente cálida y un poder que recorría mi corazón. Aunque estaba sufriendo físicamente en la prisión oscura, intentar suicidarme no era la voluntad de Dios. No iba a poder dar testimonio de Él y hubiera formado parte de los chistes de Satanás. Sería un testimonio si lograba salir viva de esta prisión demoníaca al cabo de nueve años. Las palabras de Dios me dieron la valentía para seguir con vida y tomé una determinación en mi corazón: sin importar qué dificultades me esperen en el futuro, seguiré viviendo diligentemente, viviré con valentía y fuerza y por cierto daré testimonio para la satisfacción de Dios.
Año tras año, la sobrecarga de trabajo hizo que mi cuerpo se debilitara progresivamente. Después de estar sentada durante largos períodos en la fábrica comencé a transpirar profusamente y mis hemorroides sangraban volviéndose cada vez más severas. Debido a mi anemia grave, me mareaba con frecuencia. Pero en la prisión, consultar al médico no era algo sencillo. Si la policía carcelaria estaba de buen humor, me daban algún medicamento barato. Si no lo estaba, decían que estaba simulando estar enferma para no trabajar. Tuve que soportar el tormento de esta enfermedad y tragarme las lágrimas. Después de un día de trabajo, terminaba completamente exhausta. Arrastraba mi cuerpo agotado a mi celda y quería descansar un poco, pero no podía conciliar el sueño: o me llamaba la policía de la prisión en medio de la noche o bien me despertaba el ruido tremendo que hacían… Con frecuencia se divertían conmigo y sufría más allá de las palabras. Además, debía tolerar un tratamiento inhumano por parte de la policía carcelaria. Era como una refugiada que dormía en el piso o en los corredores, o incluso cerca del baño. La ropa que lavaba no se secaba, sino que se juntaba con las otras prisioneras para secarse. Lavar ropa en invierno era especialmente frustrante y muchas personas sufrían de artritis por usar ropa húmeda durante períodos prolongados. En la prisión, no se requería demasiado tiempo para que las personas sanas se volvieran apagadas y lentas, físicamente débiles o enfermas. Con frecuencia comíamos verduras viejas y secas de fuera de temporada. Si uno quería comer algo mejor, debía comprar alimentos caros en la prisión. Aunque a las personas se les hacía estudiar leyes en la cárcel, allí la ley no existía. La policía de la prisión era la ley y si alguien hacía algo que no les gustaba, encontraban un motivo para castigarla, incluso hasta el punto de que podían hacerlo sin motivo alguno. Aún más despreciable era el hecho de que consideraban que los creyentes en Dios Todopoderoso eran delincuentes políticos, y decían que nuestros delitos eran más graves que el homicidio y el incendio intencional. Por lo tanto, me odiaban particularmente, me controlaban estrictamente, y me perseguían con mayor salvajismo. ¡Este tipo de comportamiento maligno es una prueba férrea de la conducta perversa de los dictadores, de su oposición al Cielo, y de su enemistad con Dios! Habiendo soportado el tormento cruel de la prisión, mi corazón a menudo se llenaba de una indignación justa: ¿Qué ley viola el hecho de creer y adorar a Dios? ¿Qué delito consiste en seguir a Dios y andar por el sendero correcto de la vida? Los seres humanos fueron creados por las manos de Dios y creer en Dios y adorarlo es la ley del cielo y de la tierra; ¿qué motivo tiene el gobierno del Partido Comunista para reprimirlos y perseguirlos violentamente? Claramente se debe a su conducta perversa y a su oposición al Cielo. Se está oponiendo a Dios en todos los aspectos, les pone una etiqueta de reaccionarios a los creyentes en Dios Todopoderoso y nos persigue y devasta severamente. Intenta eliminar a todos los creyentes en Dios Todopoderoso de un plumazo. ¿No es esto cambiar negro por blanco y ser profundamente reaccionario? Se resiste frenéticamente al Cielo y es hostil con Dios: ¡al final deberá sufrir el justo castigo de Dios! En todas partes donde hay corrupción, debe haber juicio: en todas partes donde hay pecado, debe haber castigo. Esta es la ley predestinada del cielo, nadie puede escapar a ella. Los maléficos crímenes del gobierno del Partido Comunista han llegado hasta el cielo, y ellos sufrirán la destrucción de Dios. Tal como dijo Dios: “Hace mucho que Dios aborrece a esta oscura sociedad con todas Sus fuerzas. Rechina los dientes, desesperado por plantar Sus pies sobre esta perversa y odiosa serpiente antigua, para que nunca más se levante y no vuelva a maltratar más al hombre. No disculpará sus actos del pasado, no tolerará que engañe al hombre, ajustará cuentas por cada uno de sus pecados a lo largo de los siglos; Dios no será benévolo en lo más mínimo hacia este cabecilla de todo mal;[1] lo destruirá por completo” (‘Obra y entrada (8)’ en “La Palabra manifestada en carne”).
En esta prisión demoníaca, yo era menos que un perro vagabundo ante los ojos de la malvada policía; no sólo me golpeaban y me reprimían, sino que con frecuencia y repentinamente entraban a empujones y deshacían mi cama y desordenaban todas mis pertenencias. Además, cada vez que sucedía algún tipo de revuelta en el mundo exterior, la gente de la prisión a cargo de los asuntos políticos me buscaba y trataba de averiguar mis opiniones respecto de estos eventos y me gritaba constantemente por qué caminaba por el sendero de creer en Dios. Cada vez que me sometía a este tipo de interrogatorio, tenía el corazón en la boca, porque no sabía qué plan malvado tenían en mente para mí. Mi corazón siempre le oraba con urgencia a Dios y yo lloraba pidiéndole ayuda y guía para atravesar esta crisis. Día tras día, año tras año, el maltrato, la explotación y la represión me atormentaron con un sufrimiento indescriptible: cada día estaba sobrecargada de trabajo manual y de responsabilidades políticas aburridas y tediosas. También me atormentaba mi enfermedad, y, para colmo, estaba deprimida mentalmente. Esto me llevó al borde del colapso. Especialmente cuando vi a una prisionera de mediana edad que se colgó de la ventana en medio de la noche porque ya no podía soportar el tormento inhumano de la malvada policía, y a otra prisionera morir debido a la demora en el tratamiento de su enfermedad. Entonces me hundí en la misma asfixiante situación desesperada y nuevamente comencé a pensar en el suicidio. Creía que la muerte era el mejor alivio. Pero sabía que eso sería traicionar a Dios y que no podía hacerlo. No tenía otra opción que soportar todo el dolor y someterme a los designios de Dios. Pero tan pronto como pensaba en mi larga sentencia, y me daba cuenta de cuánto faltaba para quedar libre, sentía que no había palabras que pudieran describir mi dolor y mi desesperación. Pensaba que no podía continuar soportando eso y que no sabía cuánto más podría seguir así. ¿Cuántas veces más podría no hacer otra cosa que cubrirme con mi cobija al caer la noche y llorar, orando y suplicándole a Dios Todopoderoso, contándole acerca de todo el pesar que había en mi mente? En el momento de mi mayor dolor y desamparo, pensé: estoy sufriendo hoy para poder separarme de la corrupción y recibir la salvación de Dios. Estas dificultades son lo que debo padecer, y lo que tengo que sufrir. Tan pronto como pensé en esto, ya no sentí más amargura; en cambio, sentí que estaba obligada a estar presa debido a mi creencia en Dios, y que sufrir dificultades para ir en busca de la salvación era lo que tenía mayor valor y relevancia; ¡que este sufrimiento era muy valioso! Inesperadamente, la angustia de mi corazón se transformó en gozo y no pude contener mis emociones: comencé a canturrear un himno de experiencia que era conocido para mi corazón llamado “No vivir en vano”: “no vivir en vano, a pesar de las dificultades, hay un significado; no vivir en vano, no retrocederé ante las dificultades; no vivir en vano, obtenemos oportunidades para conocer a Dios; no vivir en vano, nos entregamos por el Dios Altísimo. ¿Quién es más bendecido que nosotros? ¿Quién es más afortunado que nosotros? Lo que Dios nos ha dado supera a todas las generaciones pasadas; debemos vivir para Dios, debemos devolverle Su gran amor”. Repetí el himno en mi corazón, y cuanto más lo cantaba, más me alentaba; cuanto más lo cantaba, más poder y gozo sentía. No pude evitar hacer un juramento ante la presencia de Dios: “Oh, Dios Todopoderoso, te agradezco por Tu consuelo y Tu aliento que me ha hecho, una vez más, tener la fe y la valentía para seguir viviendo. Tú me has permitido sentir que de hecho eres el Señor y el poder de mi vida. Aunque estoy presa en este agujero del infierno, no estoy sola, porque siempre has estado conmigo en todos estos días oscuros; Tú me has dado fe una y otra vez y me has brindado la motivación para continuar. Oh Dios, si algún día puedo salir de aquí y vivir en libertad, haré mis tareas y ya no lastimaré Tu corazón ni haré planes para mí misma. ¡Oh Dios, sin importar cuán arduos o difíciles sean los días por venir, estoy dispuesta a confiar en Ti para seguir viviendo con fortaleza!”.
En prisión, recordaba con frecuencia los días que pasé con mis hermanos y hermanas, ¡había sido una época tan hermosa! Todos vitoreaban y reían, y también teníamos discusiones, pero todas se convirtieron en buenos recuerdos. Cada vez que pensaba en las épocas en que hacía mis deberes con indiferencia, me sentía sumamente culpable y en deuda. Pensaba en las discusiones que tuve con los hermanos y hermanas debido a mi carácter arrogante. Me sentía especialmente incómoda y llena de remordimientos. Cada vez que sucedía esto, rompía en llanto y cantaba en silencio dentro de mi corazón un himno que me era conocido. “Lamento verdaderamente cuántos buenos momentos se perdieron, el tiempo se fue y no volverá, todo lo que queda es remordimiento. […] Compensaré mis fallas del pasado, llena de fe y lista para comenzar de nuevo; Dios me concede oportunidades y me vuelve a perdonar. Estoy dispuesta a optar de nuevo. Valorar el hoy, sacrificarlo todo, satisfaré a Dios por última vez. Dios está ansioso. Dios está esperando, no puedo volver a fallar a Dios” (‘Me arrepiento de verdad’ en “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”). En mi dolor y auto-culpa, con frecuencia oré a Dios en mi corazón: “¡Oh Dios! Realmente no estuve muchas veces a Tu altura; si me lo permites, estoy dispuesta a buscar amarte. ¡Cuando salga en libertad, seguiré deseando hacer mis deberes y querré comenzar de nuevo! ¡Compensaré mis faltas del pasado!”. Durante el tiempo que estuve en prisión, extrañé en especial a aquellos hermanos y hermanas con los que estuve en contacto mañana y noche. Realmente quería verlos, pero en esta cárcel demoníaca en la que me mantenían cautiva, este deseo era un imposible. Sin embargo, con frecuencia los veía en sueños. Soñaba que estábamos leyendo juntos la palabra de Dios y comunicando la verdad juntos. Éramos felices y estábamos contentos.
Durante el gran terremoto de Wenchuan de 2008, la prisión en la que estábamos encerradas fue sacudida y yo fui la última persona en ser evacuada. En esos días hubo réplicas continuas. Tanto las prisioneras como la policía carcelaria estaban tan alarmadas y ansiosas que no daban más. Pero mi corazón estaba especialmente imperturbable y firme, porque sabía que esta era la palabra de Dios cumplida, era la llegada de la ira feroz de Dios. Durante ese terremoto, que fue el único en cien años, la palabra de Dios protegió mi corazón. Creo que la vida y la muerte del hombre están en manos de Dios. Independientemente de cómo lo hace Dios, estoy dispuesta a someterme a Sus designios. Sin embargo, lo único que me entristecía era que si moría, ya no iba a tener la oportunidad de hacer mi deber para el Señor de las creaciones, que ya no iba a tener la oportunidad de devolverle amor a Dios, y que ya no podría ver a mis hermanos y hermanas. Pero, mi ansiedad era superflua; Dios estaba siempre conmigo y me daba la máxima protección, ¡la que me permitió sobrevivir al terremoto y atravesarlo en paz!
En enero de 2011, fui liberada antes de cumplir mi sentencia, lo que significó el fin de mi vida de esclavitud en la cárcel. Al obtener mi libertad, me sentí profundamente emocionada: ¡puedo regresar a la iglesia! ¡Puedo estar con mis hermanos y mis hermanas! No había palabras para describir mi espíritu y mis emociones. Lo que no esperaba era que después de regresar a casa, mi hija me ignorara y que mi familia y mis amigos me miraran de modo peculiar. Todos se alejaron de mí y no interactuaban conmigo. Las personas que me rodeaban no me comprendían ni me aceptaban. En ese momento, aunque ya no estaba en prisión, maltratada y atormentada, las miradas frías, las expresiones de desdén y el abandono me resultaban difíciles de soportar. Me volví débil y negativa. No pude evitar recordar los días pasados y reflexionar sobre ellos: cuando sucedió el hecho, tenía solamente treinta y un años. Cuando salí de la cárcel habían transcurrido ocho inviernos y siete veranos. ¿Cuántas veces en mi soledad y desamparo Dios había arreglado a las personas, los asuntos y las cosas para que me ayudaran? ¿Cuántas veces en mi dolor y mi desesperación me consolaron las palabras de Dios? ¿Cuántas veces, cuando quería morir, Dios me otorgó el poder para tener la valentía de seguir viviendo?… Durante esos largos y penosos años, fue Dios el que me condujo paso a paso fuera del valle de sombra de muerte para seguir viviendo con tenacidad. Al enfrentar ahora este momento difícil, me volví negativa y débil y entristecía Dios. ¡Era una persona cobarde e incompetente que había mordido la mano de quién me daba de comer! Al pensar en esto, mi corazón fue firmemente condenado. No pude evitar pensar en el juramento que había hecho a Dios mientras estaba en prisión: “si algún día puedo salir de aquí y vivir en libertad, haré mis tareas y ya no lastimaré el corazón de Dios ni haré planes para mí misma”. Medité sobre este juramento y reflexioné sobre la circunstancia en la que me encontraba cuando presté este juramento a Dios. Las lágrimas nublaron mis ojos y lentamente canté un himno de la palabra de Dios: “‘He ido en busca de Dios y lo he seguido por mi propia voluntad. Ahora, si Dios desea expulsarme, de todos modos lo seguiré. Independientemente de que Dios me quiera o no, aún buscaré amarlo; al final deberé obtenerlo y ofrecer la energía de mi vida a Dios. Deseo que la voluntad de Dios triunfe, deseo ofrecer mi corazón a Dios. Sin importar qué haga Él, lo seguiré toda mi vida y nunca cejaré hasta que obtenga a Dios’. Si quieres mantenerte firme en el futuro, y poner todo de tu parte para satisfacer a Dios, y poder seguirlo hasta el final del camino, debes crear ahora una base firme, debes poner en práctica la verdad en todo para satisfacer a Dios y ser considerado con el corazón de Dios. Al poner en práctica continuamente de esta manera, habrá un fundamento interior; Dios provocará tu corazón para que lo ames. Un día, cuando se produzcan las pruebas, podrías aceptar algunas dificultades, podrías sentirte acongojado hasta cierto punto, y podrías experimentar angustia y pesar. Querrás dar la vida en aras de amar a Dios; sin importar a qué pruebas te someta Él, no considerarás tu propia vida, estarás dispuesto a dejar todo de lado por Dios, y a soportar todo por Él” (‘Nunca me rendiré hasta obtener a Dios’ en “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”).
Luego de un período de devociones espirituales y de adaptación, rápidamente salí de mi estado de negatividad bajo el esclarecimiento de Dios y volví a hacer mis deberes.
Si bien los mejores años de mi juventud los pasé en prisión, durante esos siete años y cuatro meses sufrí mucho debido a mi creencia en Dios. Pero no tengo quejas ni lamentos, porque comprendo algo de la verdad y he experimentado el amor de Dios. Siento que hay un significado y valor en mi sufrimiento, que esta es una excepción de exaltación y gracia que Dios ha hecho por mí. ¡Este es mi privilegio! Aunque mi familia y mis amigos no me comprendan, e incluso mi hija me ignore, ninguna persona, ningún asunto ni cosa podrá separarme de mi relación con Dios. Incluso si muero, no podré abandonar a Dios.
Amor puro e inmaculado es el himno que más me gustaba cantar en la cárcel. ¡Ahora, quiero usar mis acciones reales para ofrecer el amor más puro a Dios!
Nota al pie:
1. “Cabecilla de todo mal” se refiere al viejo diablo. Esta frase expresa una extremada aversión.

sábado, 15 de junio de 2019

Cómo conocer la autoridad de Dios (parte 2)



¡Hola, hermanos y hermanas! La palabra de Dios dice: "Los destinos de la humanidad y del universo están íntimamente entretejidos con la soberanía de Dios, inseparablemente vinculados con las orquestaciones del Creador; al final, no pueden desenredarse de Su autoridad" (La Palabra manifestada en carne (Continuación) ). ¿Queréis saber cómo gobierna el Creador los destinos de la humanidad y del universo? ¿Cuál es la actitud adecuada que debemos adoptar ante la autoridad de Dios? Hoy seguiremos con el tema de cómo conocer la autoridad de Dios. ¡Permaneced atentos!

Lista de programas:
1 Vídeo de himnos de la palabra de Dios: La humanidad que vive bajo la autoridad de Dios
2 Vídeo de himnos de la palabra de Dios: Las vidas de todos los seres creados vienen de Dios
3 Vídeo de las palabras de Dios Todopoderoso: Dios mismo, el único (III) La autoridad de Dios (II) Parte 5
4 Vídeo de himnos de la palabra de Dios: Dios está buscando tu corazón y tu espíritu
5 Vídeo de las palabras de Dios Todopoderoso: Dios mismo, el único (III) La autoridad de Dios (II) Parte 6
6 Vídeo de himnos de la palabra de Dios: La compasión de Dios hacia la humanidad
7 Vídeo de las palabras de Dios Todopoderoso: Dios mismo, el único (III) La autoridad de Dios (II) Parte 7
8 Vídeo de himnos de la palabra de Dios: La autoridad y el poder que demuestra Dios encarnado
9 Vídeo de himnos de la palabra de Dios: Satanás no puede cambiar nada bajo la autoridad de Dios
10 Vídeo de himnos de la palabra de Dios: El resultado obtenido por conocer a Dios

viernes, 14 de junio de 2019

La luz es cálida cuando se pasa por el túnel

Wang Yuping
Al igual que todos los demás hermanos y hermanas que tienen sed del retorno del Señor, yo también anhelo continuamente con impaciencia que nuestro Señor vuelva para recibirnos pronto en el reino del cielo y para que podamos disfrutar sus bendiciones. Un día de noviembre de 2006 oí finalmente la noticia del retorno del Señor. A través de la lectura de las palabras expresadas por Dios Todopoderoso, de la enseñanza paciente y del testimonio dado pacientemente sobre la obra de Dios en los últimos días por parte de mis hermanos y hermanas, yo reconocí finalmente que Dios Todopoderoso encarnado es el retorno del Señor Jesús. Acto seguido, acepté de buen grado la obra de Dios Todopoderoso en los últimos días.

jueves, 13 de junio de 2019

Película cristiana en español "Siempre brilla el sol de la honestidad" | basada en un hecho real


Película cristiana en español "Siempre brilla el sol de la honestidad" | basada en un hecho real


Wang Xinyu y su esposo dirigen una tienda de ropa y, aunque al principio tratan de llevarla de forma íntegra y consciente, no ganan mucho dinero y su vida es muy difícil. Sin embargo, cuando ven que los demás recurren a la mentira y al engaño para hacer negocios, que se compran coches y casas y viven lujosamente, deciden que ellos no quieren quedarse atrás. Guiándose por sus iguales, siguen la tendencia de la sociedad y comienzan a hacer negocios por medio de la mentira y el engaño. Unos años más tarde, aunque ganan algo de dinero, muchas veces no tienen la conciencia tranquila y sienten un vacío en el corazón. Entonces aceptan el evangelio de Dios Todopoderoso de los últimos días, leen las palabras de Dios, con las que descubren que a Dios le gustan las personas honestas y aborrece a las mentirosas, y aprenden que los honestos reciben Sus bendiciones. No obstante, también ven la maldad y la oscuridad que hay en el mundo y les preocupa que no serán capaces de ganar dinero haciendo negocios con integridad e, incluso, se arriesgarán a perder dinero, pero si siguen usando mentiras y trampas para engañar a los clientes, saben que Dios los detestará por ello… Tras varios esfuerzos y fracasos, al final deciden ser honestos, de conformidad con las palabras de Dios, y se sorprenden al recibir Sus bendiciones. No sólo prospera su negocio, sino que también disfrutan de la paz y la seguridad de ser personas honestas.

martes, 11 de junio de 2019

El consejo secreto para resolver el odio

Xiao Wu
Yo era trabajadora autónoma. Principalmente, vendía toda clase de telas, y también hacía ropa para mis clientes a tiempo parcial. Tras algunos años, mi negocio fue volviéndose cada vez más popular y todas las personas a mi alrededor tenían envidia. Más adelante, una casa vecina abrió el mismo tipo de tienda que la mía y se convirtió en mi competidora. Naturalmente, el negocio de mi tienda se vio afectado. El proverbio popular dice que dos de un mismo oficio nunca están de acuerdo, pero mi colega no era simplemente cualquiera, sino mi aprendiza de más confianza, Xiaochen.

lunes, 10 de junio de 2019

He encontrado la verdadera felicidad

Zhang Hua, Camboya

Yo nací en una familia de agricultores común. Aunque mi familia no era rica, mi padre y mi madre se amaban y me trataban muy bien. Nuestra vida familiar era bastante abundante y bendecida. Cuando crecí, me dije: debo encontrar un marido que me trate bien y debo establecer una familia dichosa y feliz. Esto es lo más importante. No busco riquezas, sólo necesito tener una relación amorosa con mi marido y una vida familiar apacible y feliz.

domingo, 9 de junio de 2019

Escapa de la influencia de las tinieblas y Dios te ganará

¿Cuál es la influencia de las tinieblas?

Aquello a lo que se llama influencia de las tinieblas es la esclavitud de Satanás, la influencia de Satanás; es una influencia que tiene un aura de muerte.

Después de orar sinceramente a Dios, vuelves tu corazón a Él por completo. En ese momento, tu corazón es conmovido por el Espíritu de Dios, estás dispuesto a entregarte completamente y, por ende, has escapado de la influencia de las tinieblas. Si todo lo que el hombre hace agrada a Dios y encaja con Sus exigencias, entonces se trata de alguien que vive en las palabras de Dios y bajo el cuidado y protección de Dios. Si los hombres son incapaces de practicar las palabras de Dios, siempre lo engañan actuando de una forma superficial con Él y sin creer en Su existencia, tales personas están viviendo bajo la influencia de las tinieblas.

sábado, 8 de junio de 2019

Cómo conocer la autoridad de Dios (parte I)

Hermanos y hermanas, ¡hola a todos! Hoy estudiaremos el tema de cómo conocer la autoridad de Dios. Dice Dios: "Aunque la expresión 'la autoridad de Dios' pueda parecer insondable, la autoridad de Dios no es en absoluto abstracta. Él está presente con el hombre cada minuto de su vida, dirigiéndolo a través de cada día. Así, en la vida cotidiana de cada persona, el hombre verá y experimentará necesariamente el aspecto más tangible de la autoridad de Dios. Esta tangibilidad es prueba suficiente de que la misma existe de verdad y permite por completo que uno reconozca y comprenda la realidad de que Dios posee esta autoridad". (De "La Palabra manifestada en carne (Continuación)"). ¿Queréis saber cómo Dios gobierna y manda sobre todas las cosas? ¿Qué relación guarda nuestro destino de seres humanos con la autoridad de Dios? Este programa os ayudará a conocer la autoridad de Dios. ¡Permaneced atentos!

Lista de programas:
1 Vídeo de himnos de la palabra de Dios: Las obras de Dios llenan la inmensidad del universo
2 Vídeo de las palabras de Dios Todopoderoso: Dios mismo, el único (III) La autoridad de Dios (II) Parte 1
3 Vídeo de las palabras de Dios Todopoderoso: Dios mismo, el único (III) La autoridad de Dios (II) Parte 2
4 Vídeo de himnos de la palabra de Dios: La verdadera encarnación de la autoridad del Creador
5 Vídeo de las palabras de Dios Todopoderoso: Dios mismo, el único (III) La autoridad de Dios (II) Parte 3
6 Vídeo de las palabras de Dios Todopoderoso: Dios mismo, el único (III) La autoridad de Dios (II) Parte 4
7 Vídeo de himnos de la palabra de Dios: La autoridad del Creador nunca cambiaBlogger

viernes, 7 de junio de 2019

Durante los últimos días, Dios lleva a cabo la obra de juicio comenzando por la casa de Dios, haciendo un grupo de vencedores en China.

Versículos bíblicos como referencia:
Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios” (1 Pedro 4:17).
Porque así como el relámpago sale del oriente y resplandece hasta el occidente, así será la venida del Hijo del Hombre” (Mateo 24:27).
Miré, y he aquí que el Cordero estaba de pie sobre el Monte Sion, y con El ciento cuarenta y cuatro mil que tenían el nombre de El y el nombre de su Padre escrito en la frente. […] Estos son los que no se han contaminado con mujeres, pues son castos. Estos son los que siguen al Cordero adondequiera que va. Estos han sido rescatados de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero. En su boca no fue hallado engaño; están sin mancha” (Apocalipsis 14:1, 4-5).
Yo conozco tus obras. Mira, he puesto delante de ti una puerta abierta que nadie puede cerrar, porque tienes un poco de poder, has guardado mi palabra y no has negado mi nombre” (Apocalipsis 3:8).
Ellos lo vencieron por medio de la sangre del Cordero y por la palabra del testimonio de ellos, y no amaron sus vidas, llegando hasta sufrir la muerte” (Apocalipsis 12:11).
Estos son los que vienen de la gran tribulación, y han lavado sus vestiduras y las han emblanquecido en la sangre del Cordero” (Apocalipsis 7:14).
Palabras clásicas de Dios:
Por todo el universo estoy llevando a cabo Mi obra, y en el Este, estallidos atronadores sucederán en una secuencia sin fin, sacudiendo a todas las denominaciones y grupos. Es Mi voz que ha traído a todos los hombres al presente. Provoco que todas las personas sean conquistadas por Mi voz, que caigan dentro de esta corriente y que se sometan ante Mí, porque hace mucho tiempo he retirado Mi gloria de toda la tierra y la he emitido de nuevo en el Este. ¿Quién no anhela ver Mi gloria? ¿Quién no espera ansiosamente Mi regreso? ¿Quién no tiene sed de Mi reaparición? ¿Quién no añora Mi belleza? ¿Quién no vendrá a la luz? ¿Quién no verá la riqueza de Canaán? ¿Quién no anhela el regreso del Redentor? ¿Quién no adora al Gran Todopoderoso? Mi voz debe difundirse sobre toda la tierra; deseo hablar más a Mi pueblo elegido. Como los truenos poderosos que hacen temblar las montañas y los ríos, Yo hablo a todo el universo y a la humanidad. De ahí que Mis palabras se conviertan en un tesoro para el hombre, y todas las personas las estimen. Los relámpagos alumbran desde el Oriente hasta el Occidente. Mis palabras son tales que el hombre detesta renunciar a ellas y las encuentra insondables, pero lo que es más, el hombre se regocija en ellas. Como un bebé recién nacido, todas las personas están contentas y alegres, celebrando Mi venida. A causa de Mi voz, traeré a todas las personas ante Mí. A partir de ese instante, entraré formalmente entre las personas para que ellas vengan a adorarme. La gloria que emano y Mis palabras causan que todas las personas comparezcan ante Mí y vean que los relámpagos alumbran desde el Oriente, y que también he descendido sobre el “monte de los Olivos” del Oriente. Verán que por largo tiempo ya he estado en la tierra, ya no como el Hijo de los judíos, sino como el Relámpago del Oriente. Porque hace ya mucho que he resucitado, que he desaparecido de entre las personas y luego reaparecido entre los hombres con gloria. Yo soy Aquel que ha sido adorado por eras innumerables antes que ahora, y también soy el niño abandonado por los israelitas por eras innumerables antes que ahora. Más aún, ¡Yo soy el todo glorioso Dios Todopoderoso de la era presente! Que todos vengan ante Mi trono para ver Mi rostro glorioso, escuchar Mi voz y ver Mis obras. Esto es la totalidad de Mi voluntad; es el fin y el clímax de Mi plan y también el propósito de Mi gestión. ¡Que cada nación me adore, toda lengua me reconozca, cada hombre confíe en Mí y toda la gente se someta a Mí!
de “El repique de los siete truenos: profetizando que el evangelio del reino se extenderá por todo el universo”
Iglesia de Dios Todopoderoso,evangelio,los últimos días
Hoy, Dios ha regresado al mundo para realizar Su obra. Su primera parada es la gran reunión de gobernantes dictatoriales: China, el acérrimo bastión del ateísmo. Dios ha ganado un grupo de personas con Su sabiduría y poder. Durante el período, es perseguido por todos los medios por el partido gobernante en China y sometido a un gran sufrimiento, sin un lugar donde poder recostar Su cabeza, sin un lugar de albergue. A pesar de esto, Dios aún continúa la obra que pretende hacer: publica Su voz y difunde el evangelio. Nadie puede explicar la omnipotencia de Dios. En China, un país que considera a Dios como enemigo, Él no ha cesado nunca Su obra, sino que más personas han aceptado Su obra y Su palabra, porque Dios hace todo lo que puede para salvar a todos y cada uno de los miembros de la humanidad. Confiamos en que ningún país o poder pueda interponerse en el camino de lo que Dios quiere lograr. Aquellos que obstruyen Su obra, se resisten a Su palabra, interrumpen y perjudican Su plan serán castigados por Él en última instancia.
de “Dios preside el destino de toda la humanidad”
La obra de los últimos días es la de separar a todos de acuerdo a su especie, para concluir el plan de gestión de Dios, porque el tiempo está cerca y el día de Dios ha llegado. Dios lleva a todos los que han entrado a Su reino, es decir, a todos los que le han sido leales hasta el final, a la era de Dios mismo. Sin embargo, antes de la llegada de la era de Dios mismo, la obra que Dios hará no es observar los hechos de los hombres ni inquirir acerca de sus vidas, sino juzgar su rebelión, porque Dios purificará a todos los que vengan ante Su trono. Todos los que han seguido las pisadas de Dios hasta este día son los que han venido delante del trono de Dios, por lo tanto, todos los que aceptan la última obra de Dios son a los que Dios va a purificar. En otras palabras, todos los que aceptan la última obra de Dios son los que Dios juzgará.
de “Cristo realiza la obra de juicio con la verdad”
Quienes son hechos completos antes del desastre son obedientes a Dios, confían en Cristo, dan testimonio de Cristo y lo exaltan; son los hijos varones victoriosos y los buenos soldados de Cristo.
de ‘La decimotercera declaración’ en “La Palabra manifestada en carne”
Ciento cuarenta y cuatro mil se asocia con los hijos varones victoriosos. De ese modo, los 144.000 se refiere al grupo de personas en los últimos días que reinarán y a quienes Yo amo. Es decir, se interpreta que los 144.000 son el grupo de personas que vinieron de Sion y que retornarán a Sion. La explicación completa de los 144.000 hijos varones victoriosos es la siguiente: ellos son las personas que vinieron de Sion al mundo, fueron corrompidas por Satanás, y que finalmente serán ganadas de nuevo por Mí y retornarán a Sion conmigo.
de ‘La centésima undécima declaración’ en “La Palabra manifestada en carne”
Cuando Él venga, las personas deberían disfrutar de Su majestad y de Su ira, pero, por muy duras que sean Sus palabras, Él viene a salvar y a perfeccionar a la humanidad. Como criaturas, las personas deberían cumplir las obligaciones que son su deber, y mantenerse como testigos de Dios en medio del refinamiento. En cada prueba deberían conservar el testimonio oportuno, y dar un testimonio resonante por Dios. Esto es un vencedor. Independientemente de cómo te refine Dios, te mantienes lleno de confianza y nunca pierdes la confianza en Él. Haz lo que el hombre debería hacer. Esto es lo que Dios exige del hombre, y su corazón debería ser capaz de regresar por completo a Él y acudir a Él en cada momento. Esto es un vencedor. Aquellos a los que Dios alude como vencedores son los que siguen siendo capaces de mantenerse como testigos, de conservar su confianza, y su devoción a Dios cuando están bajo la influencia de Satanás y bajo su asedio, es decir, cuando están entre las fuerzas de las tinieblas. Si sigues siendo capaz de mantener un corazón puro y tu amor genuino por Dios pase lo que pase, te mantienes como testigo ante Él, y esto es a lo que Él se refiere como ser un vencedor.
de “Debes mantener tu lealtad a Dios”
El hombre será hecho completamente perfecto en la Era del Reino. Después de la obra de conquista, el hombre estará sujeto al refinamiento y la tribulación. Los que puedan vencer y mantenerse el testimonio durante esta tribulación son los que al final serán hechos completos; son los vencedores. Durante esta tribulación al hombre se le exige aceptar este refinamiento y este refinamiento es la última vez de la obra de Dios. Es la última vez que el hombre será refinado antes de la consumación de toda la obra de la gestión de Dios y todos los que sigan a Dios deben aceptar esta prueba final, deben aceptar este último refinamiento. Los que son asediados por la tribulación no tienen la obra del Espíritu Santo y la guía de Dios, pero los que han sido realmente conquistados y ciertamente buscan a Dios, al final se mantienen firmes; son los que poseen una humanidad y que verdaderamente aman a Dios. No importa qué haga Dios, estos victoriosos no serán despojados de las visiones y seguirán poniendo en práctica la verdad sin fallar en su testimonio. Son los que al final emergerán de la gran tribulación.
de “La obra de Dios y la práctica del hombre”

jueves, 6 de junio de 2019

Danza cristiana de adoración | Alabanza y gratitud eternas a Dios

I Dios Todopoderoso, Cristo de los últimos días, expresa la verdad para purificar a la humanidad. Somos elevados ante Dios. Cuán gozoso es disfrutar de Sus palabras. Nos congregamos y oramos, alabando a Dios para satisfacción de nuestro corazón. Comprender la verdad nos libera. Las palabras de Dios revelan misterios, son la verdad. Nos conquistan totalmente el corazón. Qué bendición tan sumamente inusitada es recibir el camino de vida eterna que otorga Dios. Con alegría cantamos en alabanza, ¡en alabanza y gratitud eternas a Dios Todopoderoso! II Las palabras de juicio de Dios tienen autoridad y poder. Dejan al descubierto el verdadero rostro de la corrupción del hombre. Nos conocemos a nosotros mismos y nos arrepentimos sinceramente; con plena convicción, nos inclinamos ante Dios. Experimentamos el juicio de Dios, probamos Su amor y, aunque padecemos dolor, sentimos dulzura en nuestro interior. Nos despojamos de nuestro carácter satánico y purificamos nuestra corrupción. Alabamos la santidad y justicia de Dios. Las palabras de Dios nos purifican, nos permiten vivir como personas nuevas. Con alegría cantamos en alabanza, ¡en alabanza y gratitud eternas a Dios Todopoderoso! III Las palabras de Dios nos dan fe y fuerza; en medio de la adversidad y las pruebas, seguimos adelante con firmeza. Descubrimos las engañosas tramas de Satanás, damos la espalda al gran dragón rojo en rotundo testimonio de la gloria de Dios. Amamos sinceramente a Dios y cumplimos con el deber, difundiendo el evangelio del reino y dando testimonio de Dios. Con alegría cantamos en alabanza, ¡en alabanza y gratitud eternas a Dios Todopoderoso! Amamos sinceramente a Dios y cumplimos con el deber, difundiendo el evangelio del reino y dando testimonio de Dios. Con alegría cantamos en alabanza, ¡en alabanza y gratitud eternas a Dios Todopoderoso! De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”

martes, 4 de junio de 2019

Vídeo cristiano | Los fariseos de los últimos días (Programa de variedades)


El cristiano Zhang Yi ha conocido el testimonio de que el Señor ha regresado, pero mientras investiga el camino verdadero, su pastor y su anciano tratan en varias ocasiones de impedírselo y evitarlo, diciéndole: “Quienes afirman que el Señor ha venido encarnado difunden una herejía y falsas enseñanzas. ¡No les hagas caso, no leas sus palabras ni tengas contacto con ellos!”. Esto confunde a Zhang Yi, pues el Señor Jesús dijo claramente: "Pero a medianoche se oyó un clamor: '¡Aquí está el novio! Salid a recibirlo'" (Mateo 25:6). "Mis ovejas oyen mi voz […]" (Juan 10:27). Según las palabras del Señor, las personas han de ser vírgenes prudentes y buscar y escuchar activamente la voz del Señor para poder recibirlo, pero su pastor y su anciano intentan de todo con tal de impedir y frenar que los creyentes oigan la voz de Dios. ¿Por qué les da miedo que los creyentes investiguen el camino verdadero? Tras debatir con su pastor y su anciano, al final Zhang Yi descubre quiénes son los fariseos de los últimos días y quién es el verdadero obstáculo que impide que los creyentes reciban al Señor.

Scripture quotations taken from LBLA . Copyright by The Lockman Foundation.

lunes, 3 de junio de 2019

Cómo distinguir entre salvarse y la verdadera salvación


¡Hola, hermanos y hermanas! Bienvenidos a nuestro programa. Esta emisión trata sobre cómo distinguir entre salvarse y la verdadera salvación.
Durante dos mil años, muchos creyentes en el Señor han creído que aquellos a quienes se les han absuelto los pecados por su fe en el Señor están bajo Su gracia y se han salvado, y que si somos capaces de practicar la humildad y la paciencia, tomar nuestra cruz y demostrar muchas buenas conductas, esto quiere decir que hemos experimentado una transformación. Asimismo, han creído que si somos capaces de buscar siempre de esta forma, al final podemos ser arrebatados al reino de los cielos. ¿Es esa la realidad? Aunque exhibamos algunas buenas conductas tras comenzar a creer en el Señor, seguimos pecando con frecuencia y siendo esclavos del pecado. ¿Significa esto que hemos alcanzado la verdadera salvación? Entonces, ¿qué es salvarse y qué la verdadera salvación? ¿Cuál es exactamente la diferencia entre salvarse y la verdadera salvación? Os invitamos a unirnos a nosotros en este programa, que revela todo esto y más. 

Lista de programas: 
1 Vídeo de himnos de la palabra de Dios: El resultado final que la obra de Dios aspira a lograr
2 Escena de película evangélica: "Bienaventurados los pobres en Espíritu" Escena 2 - ¿Pueden entrar en el reino de los cielos quienes se hayan salvado?
3 Escena de película evangélica: "Bienaventurados los pobres en Espíritu" Escena 3 - Cómo distinguir entre salvarse y la salvación
4 Vídeo de himnos de la palabra de Dios: ¿Conoces la fuente de la vida eterna?
5 Escena de película evangélica: "Canción de victoria" Escena 6 - El camino que conduce a la purificación y a la salvación

Fuente: Iglesia de Dios Todopoderoso

Recomendación: ¿Qué es la salvación?