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viernes, 17 de enero de 2020

Vídeo de reflexión cristiano | "El despertar" El Señor ha llamado a la puerta, recíbelo rápidamente


Vídeo de reflexión cristiano | "El despertar" El Señor ha llamado a la puerta, recíbelo rápidamente

Recién Despierta y Casi Despierta son unas predicadoras de un grupo  que creen sinceramente en el Señor y anhelan con entusiasmo Su regreso. No obstante, siempre se han sentido desconcertadas y confundidas en cuanto al modo en que el Señor llamará a la puerta a Su regreso y sobre lo que deben hacer para recibirlo. Cuando una hermana llama en muchas ocasiones a su puerta para predicar el evangelio de Dios de los últimos días, Recién Despierta acaba despertando a la realidad tras un período de búsqueda y estudio. Después de conocer la experiencia de Recién Despierta, Casi Despierta también despierta de su confusión y llega a saber que el Señor vino en secreto hace mucho tiempo, que se encarnó para expresar Sus palabras, que utiliza Sus palabras para llamar a la puerta del corazón del hombre y que, escuchando atentamente la voz de Dios, las vírgenes prudentes son capaces de recibir el regreso del Señor ¡y seguir las huellas de Dios!

sábado, 4 de enero de 2020

Dios es nuestra fuerza | "Canción de victoria" Tráiler oficial


Dios es nuestra fuerza | "Canción de victoria" Tráiler oficial

La obra de juicio de Dios Todopoderoso en los últimos días ha resonado por todas las denominaciones y grupos. Con la difusión del evangelio del reino, las palabras de Dios Todopoderoso son aceptadas y difundidas por cada vez más gente, verdaderos creyentes en Dios que anhelan Su aparición, han regresado uno por uno ante el trono de Dios. Mientras tanto, el Gobierno del PCCh, y los pastores y ancianos religiosos reprimen y persiguen incesantemente a la Iglesia de Dios Todopoderoso de principio a fin. Zheng Xinjie, la protagonista de esta película, es un miembro de la Iglesia de Dios Todopoderoso que difunde el evangelio y que se ha enfrentado a la salvaje persecución y a los ataques del Gobierno comunista chino y de los líderes religiosos. ¿Cómo vencerá junto con sus hermanos y hermanas sobre esas fuerzas oscuras y satánicas para poder entonar así una canción de victoria gracias a su confianza en Dios? …

martes, 31 de diciembre de 2019

Película cristiana completa en español | "Rompe el hechizo" Recibir el regreso del Señor


Película cristiana completa en español | "Rompe el hechizo" Recibir el regreso del Señor

 Fu Jinhua era anciana de una iglesia clandestina en China. Como muchos otros cristianos, se dedicaba con entusiasmo al Señor y se esforzaba trabajando para Él. Estaba particularmente segura de sí misma y se consideraba una persona que amaba verdaderamente al Señor. Tras haber seguido al Señor durante muchos años, creía de todo corazón que la Biblia estaba inspirada por Dios y que todas las palabras de la Biblia eran de Dios. Por tanto, para ella, creer en el Señor equivalía a creer en la Biblia. Pensaba que no podían considerarse seguidores del Señor aquellos que se apartaran de la Biblia. También creía que ella sólo tenía que ceñirse a la Biblia para ser arrebatada al reino de los cielos cuando el Señor descienda sobre las nubes. Así pues, cuando un grupo de personas comenzó a dar testimonio de la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días, Fu Jinhua creía en las ideas erróneas de los pastores y ancianos religiosos, y nunca intentó estudiar las cosas más a fondo. Un día, Fu Jinhua visitó a la hermana He, compañera de la iglesia. La hermana He le habló de su propia confusión: “Básicamente, se han cumplido todas las profecías del regreso del Señor y se supone que Él ya ha regresado. Entonces, ¿por qué no hemos contemplado todavía Su descenso sobre las nubes?”. Su compañera Fang Jianjie también dijo: Han salido las cuatro lunas de sangre, lo que significa que pronto caerán sobre nosotros grandes desastres. Según las profecías de los libros de los profetas y del Apocalipsis, la Iglesia de Filadelfia será arrebatada antes de los grandes desastres y Dios nutrirá a Sus siervos y siervas con Su Espíritu para formar un grupo de vencedores antes de los desastres. Si no somos arrebatados antes de los desastres, lo más probable es que perezcamos en ellos. Pero ahora el “Relámpago Oriental” ha dado testimonio de que el Señor Jesús ya ha regresado, manifestado la verdad y formado un grupo de vencedores. ¿Cumple esto las profecías de la Biblia? ¿Es el Relámpago Oriental la manifestación del Señor y Su obra? Tras escuchar a sus compañeras, Fu Jinhua se sumió en una profunda reflexión y comenzó a reconsiderar estos asuntos…

viernes, 27 de diciembre de 2019

Vídeo cristiano | Cómo viene el Señor exactamente | Diálogo cómico (Español Latino)

Vídeo cristiano | Cómo viene el Señor exactamente | Diálogo cómico (Español Latino)

En los últimos días crece el entusiasmo de los cristianos que esperan el regreso del Señor Jesús; pero ¿cómo regresará el Señor exactamente? Unos dicen: "El Señor Jesús vendrá con las nubes". Otros: "Las profecías de Su regreso también precisan: 'He aquí, vengo como ladrón' (Apocalipsis 16:15). 'Pero primero es necesario que Él padezca mucho y sea rechazado por esta generación' (Lucas 17:25). 'Pero a medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí está el novio! Salid a recibirlo' (Mateo 25:6). Si viene con las nubes a la vista de todos, ¿cómo explicamos el misterio de Su llegada en secreto, sufriendo, siendo rechazado y afirmando que otros darán testimonio de Su regreso?". ¿Cómo aparecerá el Señor ante nosotros? El diálogo cómico Cómo viene el Señor exactamente intenta resolver nuestras dudas al respecto.
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domingo, 1 de diciembre de 2019

"Rompe las cadenas y corre" Escena 1 - Libérate de las cadenas e investiga el camino verdadero


Película evangélica "Rompe las cadenas y corre" Escena 1 - Libérate de las cadenas e investiga el camino verdadero

Por su fe ciega en las palabras de los pastores religiosos, el anciano Li creía que todas las obras y palabras de Dios estaban recogidas en la Biblia y que lo que hubiera fuera de ella no podía ser la obra ni la palabra de Dios. Li pensaba que sólo tenía que ceñirse a la Biblia y que sería arrebatado al reino de los cielos cuando regresara el Señor. Por tanto, Li no investigó la obra de Dios Todopoderoso en los últimos días. En una ocasión, el anciano Li supo por casualidad que un compañero, el anciano Lin, llevaba más de un año estudiando el Relámpago Oriental. Gracias a sus comunicaciones con el anciano Lin, el anciano Li llegó a comprender la lamentable verdad de que los pastores religiosos lo habían atrapado y encadenado. Al final, el anciano Li pudo deshacerse de esas cadenas y guiar a los demás compañeros a que buscaran y estudiaran juntos el Relámpago Oriental.

martes, 22 de octubre de 2019

Dios es el Señor de toda la creación

Dios es el Señor de toda la creación

Una etapa de la obra de las dos eras anteriores tuvo lugar en Israel; la otra en Judea. En general, ninguna etapa de esta obra abandonó Israel; fueron las etapas de la obra llevadas a cabo entre el pueblo escogido inicial. Así pues, en la opinión de los israelitas, Jehová Dios sólo es el Dios de los israelitas. Debido a la obra de Jesús en Judea, y debido a Su terminación de la obra de la crucifixión, desde la perspectiva de los judíos, Jesús es el Redentor del pueblo judío. Él es únicamente el Rey de los judíos y de ningún otro pueblo; Él no es el Señor que redime a los ingleses, o a los americanos, sino el que redime a los israelitas, y en Israel redime a los judíos. Realmente, Dios es el Señor de todas las cosas. Él es el Dios de toda creación. No es tan sólo el Dios de los israelitas ni el de los judíos; es el Dios de toda la creación. Las dos etapas anteriores de Su obra tuvieron lugar en Israel y, por ello, las personas han dado forma a ciertos conceptos. Algunos piensan que Jehová estuvo obrando en Israel y que Jesús mismo llevó a cabo Su obra en Judea, adicionalmente, fue por medio de la encarnación que obró en Judea, y cualquiera que sea el caso, esta obra no se extendió más allá de Israel. Él no obró con los egipcios; no obró con los indios; sólo lo hizo con los israelitas. Las personas se forman así diversos conceptos; además, planifican la obra de Dios con una perspectiva determinada. Dicen que cuando Dios está obrando, debe hacerlo en medio del pueblo escogido y en Israel; salvo los israelitas, Dios no tiene otros destinatarios para Su obra, ni tiene ningún otro alcance para la misma; son particularmente estrictos al “disciplinar” al Dios encarnado, no permitiéndole moverse más allá del ámbito de Israel. ¿No son todos estos conceptos humanos? Dios hizo los cielos, la tierra y todas las cosas, toda la creación; ¿cómo podía limitar Su obra únicamente a Israel? En ese caso, ¿qué uso tendría para Él hacer la totalidad de Su creación? Él creó el mundo entero; ha llevado a cabo Su plan de gestión de seis mil años no sólo en Israel sino también en cada persona del universo. Independientemente de si vive en China, los Estados Unidos, el Reino Unido o Rusia, cada persona es un descendiente de Adán; Dios las ha hecho a todas. Ni una sola persona puede escaparse del ámbito de la creación de Dios, y ninguna puede quitarse la etiqueta de “descendiente de Adán”. Todas son la creación de Dios, y todas son descendientes de Adán; también son los descendientes corruptos de Adán y Eva. No sólo los israelitas son la creación de Dios, sino todas las personas; sin embargo, entre esa creación, algunos han sido maldecidos, y otros bendecidos. Hay muchas cosas deseables acerca de los israelitas; Dios obró inicialmente con ellos porque eran el pueblo menos corrupto. Los chinos palidecen en comparación con ellos, y ni siquiera pueden esperar equipararse a ellos; así pues, Dios obró inicialmente entre el pueblo de Israel, y la segunda etapa de Su obra sólo se llevó a cabo en Judea. Como consecuencia de esto, las personas se forman muchos conceptos y normas. Realmente, si Él tuviera que actuar de acuerdo a conceptos humanos, Dios sólo sería el Dios de los israelitas; de esta forma sería incapaz de expandir Su obra en las naciones gentiles, porque sólo sería el Dios de los israelitas en lugar del Dios de toda la creación. Las profecías dijeron que el nombre de Jehová sería grande en las naciones gentiles y que se difundiría en ellas, ¿por qué dirían esto? Si Dios fuera sólo el Dios de los israelitas, sólo obraría en Israel. Además, no expandiría esta obra, y no haría esta profecía. Como la hizo, necesitaría extender Su obra a las naciones gentiles y a cada nación y lugar. Como afirmó esto, lo haría por tanto así. Este es Su plan, porque Él es el Señor que creó los cielos y la tierra y todas las cosas, y el Dios de toda creación. Independientemente de si está obrando con los israelitas o en toda Judea, la obra que hace es la de todo el universo y toda la humanidad. La obra que hace hoy en la nación del gran dragón rojo —en una nación gentil— sigue siendo la de toda la humanidad. Israel puede ser la base para Su obra en la tierra; de igual forma, China puede también serla para Su obra entre las naciones gentiles. ¿No ha cumplido ahora la profecía de que “el nombre de Jehová será grande en las naciones gentiles”? El primer paso de Su obra entre las naciones gentiles se refiere a esta obra que Él está haciendo en la nación del gran dragón rojo. Que el Dios encarnado esté obrando en esta tierra y entre estas personas malditas contradice particularmente los conceptos humanos; estas personas son las más humildes y no valen nada. Son todas personas a las que Jehová abandonó inicialmente. Las personas pueden ser abandonadas por otras personas, pero si lo son por Dios, no tendrán estatus, y tendrán el menor valor. Como parte de la creación, estar ocupado por Satanás o ser abandonado por otras personas son cosas dolorosas, pero si una parte de la creación lo es por el Señor de la creación, esto significa que su estatus es absolutamente bajo. Los descendientes de Moab fueron maldecidos y nacieron en ese país subdesarrollado; sin duda, los descendientes de Moab son las personas con el estatus más bajo, bajo la influencia de las tinieblas. Como estas personas poseían el estatus más bajo en el pasado, la obra realizada entre ellas es muy capaz de destruir los conceptos humanos, y es también la obra más beneficiosa para todo este plan de gestión de seis mil años. Que Él obre entre estas personas es la acción más capaz de destruir conceptos humanos; con esto Él lanza una era; con esto destruye todas las nociones humanas; con esto termina la obra de toda la Era de la Gracia. Su obra inicial se llevó a cabo en Judea, dentro del ámbito de Israel; en las naciones gentiles no hizo en absoluto ninguna obra de lanzamiento de una era. La etapa final de Su obra no sólo se lleva a cabo entre el pueblo de las naciones gentiles; más aún, se realiza entre esas personas malditas. Este punto es la evidencia más capaz de humillar a Satanás; así pues, Dios “se vuelve” el Dios de toda la creación en el universo y el Señor de todas las cosas, el objeto de adoración para todo lo que tenga vida.
Hay actualmente algunas personas que siguen sin entender qué tipo de obra nueva ha lanzado Dios. Él ha hecho un nuevo comienzo en las naciones gentiles y ha empezado otra era y lanzado otra obra, y está obrando entre los descendientes de Moab. ¿No es esta Su obra más nueva? Nadie ha experimentado esta obra a lo largo de las eras, ni nadie ha oído de ella, mucho menos la ha apreciado. La sabiduría, lo maravilloso, lo insondable, la grandeza, la santidad de Dios se apoyan en esta etapa de la obra en los últimos días, para emerger claramente. ¿No es esto una obra nueva que está destruyendo los conceptos humanos? Siguen estando los que piensan así: “Si Dios maldijo a Moab y dijo que abandonaría a sus descendientes, ¿cómo podría salvarlos ahora?”. Son aquellas personas de las naciones gentiles que fueron malditas y expulsadas de Israel; los israelitas las llamaban “perros gentiles”. En la opinión de todos, no son sólo perros gentiles, sino aun peor, los hijos de destrucción; en otras palabras, no son el pueblo escogido de Dios. Aunque nacieron originalmente dentro del ámbito de Israel, no forman parte de su pueblo; también fueron expulsados a naciones gentiles. Son las personas más bajas. Precisamente porque son los más bajos entre la humanidad, Dios lleva a cabo Su obra de lanzar una nueva era entre ellos, pues ellos representan a la humanidad corrupta. La obra de Dios no carece de selectividad o propósito, la obra que Él lleva a cabo entre estas personas hoy es también obra realizada en medio de la creación. Noé fue parte de la creación, así como sus descendientes. Cualquiera en el mundo con carne y sangre es parte de la misma. La obra de Dios va dirigida a toda la creación; no se lleva a cabo de acuerdo a si uno ha sido maldito después de haber sido creado. Su obra de gestión se dirige a toda la creación, no a esas personas escogidas que no han sido malditas. Como Dios desea llevar a cabo Su obra en medio de Su creación, Él lo hará sin duda hasta su terminación exitosa; Él obrará entre esas personas que son beneficiosas para Su obra. Por tanto, destruye todas las convenciones al obrar entre personas; ¡para Él, las palabras “maldito”, “castigado” y “bendito” no tienen sentido! El pueblo judío es bastante bueno, y el pueblo escogido de Israel tampoco es malo; son personas de un buen calibre y humanidad. Jehová lanzó inicialmente Su obra entre ellos y llevó a cabo Su obra inicial, pero no tendría sentido que fuera a usarlos como destinatarios de Su obra de conquista actual. Aunque también forman parte de la creación y tienen muchos aspectos positivos, no tendría sentido llevar a cabo esta etapa de la obra entre ellos. Él sería incapaz de conquistar a alguien, ni podría convencer a toda la creación. Este es el sentido de la transferencia de Su obra a estas personas de la nación del gran dragón rojo. El sentido más profundo aquí está en Su lanzamiento de una era, en Su destrucción de todas las normas y todos los conceptos humanos y también en Su finalización de la obra de toda la Era de la Gracia. Si Su obra actual se llevara a cabo entre los israelitas, cuando Su plan de gestión de seis mil años llegara a su fin, todos creerían que Dios es sólo el Dios de los israelitas, que sólo estos son el pueblo escogido de Dios, que sólo ellos merecen heredar la bendición y la promesa de Dios. Durante los últimos días, Dios se hace carne en la nación gentil del gran dragón rojo; Él ha cumplido Su obra de Dios como el Dios de toda la creación; ha completado toda Su obra de gestión, y acabará la parte central de Su obra en la nación del gran dragón rojo. El núcleo de estas tres etapas de obra es la salvación del hombre, concretamente, hacer que toda la creación adore al Señor de la misma. Por tanto, cada etapa de esta obra tiene mucho sentido; Dios no hará nada en absoluto sin sentido o valor. Por un lado, esta etapa de la obra consiste en lanzar una era y terminar las dos anteriores; por otro, consiste en destruir todos los conceptos humanos y todas las viejas formas de creencia y conocimiento humanos. La obra de las dos eras anteriores se llevó a cabo de acuerdo a conceptos humanos diferentes; esta etapa, sin embargo, elimina completamente los mismos, conquistando de esta forma totalmente a la humanidad. Usando la conquista de los descendientes de Moab y la obra llevada a cabo entre ellos, Dios conquistará a toda la humanidad en todo el universo. Este es el sentido más profundo de esta etapa de Su obra, y el aspecto más valioso de la misma. Aunque sepas que tu propia condición es baja y que vales poco, seguirás sintiendo que te has encontrado con la cosa más gozosa: has heredado una gran bendición, obtenido una gran promesa, puedes completar esta gran obra de Dios, puedes ver Su verdadero rostro, conocer Su carácter inherente, y hacer Su voluntad. Las dos etapas anteriores de la obra de Dios se llevaron a cabo en Israel. Si esta etapa de Su obra durante los últimos días siguiera llevándose a cabo entre los israelitas, no sólo toda la creación creería que sólo estos eran el pueblo escogido de Dios, sino que todo el plan de gestión de Dios tampoco alcanzaría su efecto deseado. Durante el período en el que las dos etapas de Su obra se llevaron a cabo en Israel, no se realizó ninguna obra nueva ni ningún lanzamiento de era por parte de Dios en las naciones gentiles. Esta etapa de obra de lanzamiento de una era se lleva a cabo primero en las naciones gentiles, y adicionalmente, se realiza primero entre los descendientes de Moab; esto ha lanzado toda la era. Dios ha destruido cualquier conocimiento contenido en los conceptos humanos y no ha permitido que ninguno de ellos siga existiendo. En Su obra de conquista ha destruido los conceptos humanos, esas formas viejas y anteriores de conocimiento humano. Deja que las personas vean que con Dios no hay reglas, que no hay nada viejo en Él, que la obra que hace está totalmente liberada, es totalmente libre, que Él acierta en todo lo que hace. Debes someterte completamente a cualquier obra que Él haga en medio de la creación. Cualquier obra que haga tiene significado y se hace de acuerdo a Su propia voluntad y sabiduría, y no según las elecciones y los conceptos humanos. Él hace aquello que es beneficioso para Su obra; si algo no lo es, no lo hará, ¡por muy bueno que sea! Él obra y selecciona el destinatario y el lugar para Su obra de acuerdo al sentido y el propósito de Su obra. Él no se ciñe a normas pasadas, ni sigue viejas fórmulas; en su lugar, planifica Su obra según el significado de la misma; al final quiere alcanzar su verdadero efecto y su propósito anticipado. Si no entiendes estas cosas ahora, esta obra no tendrá ningún efecto sobre ti.

viernes, 27 de septiembre de 2019

Dios no quiso dejarme caer en el inframundo

Dios no quiso dejarme caer en el inframundo

Cómo una comisaría local del Departamento de Seguridad Pública fue conquistada por las palabras de Dios

Zhang Jun, provincia de Sichuan
Dios Todopoderoso dice: “Echa un vistazo a la época del arca de Noé: la humanidad era profundamente corrupta, se había desviado de la bendición de Dios, Él ya no cuidaba más de ella, y había perdido Sus promesas. Vivía en las tinieblas, sin la luz de Dios. Así pues, los hombres se volvieron licenciosos por naturaleza, abandonados a sí mismos a una depravación horrible. Tales hombres ya no podían recibir la promesa de Dios; no eran dignos de ver el rostro de Dios, ni de oír Su voz, porque lo habían abandonado, habían dejado de lado todo lo que Él les había concedido, y se habían olvidado de las enseñanzas de Dios. Su corazón se apartaba más y más de Dios, y conforme lo hacía, se volvieron depravados más allá de toda razón y humanidad, y cada vez más malvados. Así pues, cada vez se acercaron más a la muerte, y cayeron bajo la ira y el castigo de Dios. Sólo Noé adoró a Dios y se apartó del mal, y por eso fue capaz de oír Su voz, y Sus instrucciones. Él construyó el arca siguiendo las instrucciones de la palabra de Dios, y reunió a toda forma de criaturas vivientes. Y de esta manera, una vez que todo se había preparado, Dios desató Su destrucción sobre el mundo. Sólo Noé y los siete miembros de su familia sobrevivieron a la destrucción, porque Noé adoró a Jehová y se apartó del mal” (‘Dios preside el destino de toda la humanidad’ en “La Palabra manifestada en carne”). Después de leer este pasaje de las palabras de Dios, caí en un estado de profunda contemplación…
Mis padres son ambos cristianos y yo fui bautizado y hecho seguidor del Señor Jesús a una edad muy temprana. En ese momento, mi espíritu siempre se volvía hacia la alegría y la bondad. Cuando la Revolución Cultural golpeó a China, mi padre fue enviado a un lugar remoto en las montañas para “reformarse por medio del trabajo” y después de eso nunca más tuvimos noticias de él. Mi madre fue catalogada como uno de los “cuatro elementos malos” y, como también era cristiana, fue catalogada como “contrarrevolucionaria”. Yo tampoco pude escapar del daño causado a mi familia: cuando llegué a la edad escolar, no hubo ninguna escuela dispuesta a aceptar al hijo de una “contrarrevolucionaria” y, cuando tuve edad de trabajar, ninguna unidad de trabajo quería contratarme. No pude conseguir un trabajo hasta que tuve 20 años. Había sufrido opresión durante mucho tiempo y estaba harto del dolor y el sufrimiento, así que cuando empecé a trabajar, me decidí a hacerlo tan duro como pudiera y a confiar sólo en mí mismo. Hubo algunos momentos en los que tuve que esforzarme muchísimo, pero finalmente ascendí de oficial de policía común a jefe de la comisaría local del Departamento de Seguridad Pública (DSP).
En ese tiempo, me congratulaba en secreto de haber ascendido en el escalafón y nunca me imaginé, ni por un sólo momento, que detrás de esta buena fortuna, se escondía una terrible oscuridad que iba a engullirme. Era como si un par de manos oscuras y sin forma me arrastraran a las profundidades del pecado. Para ser honestos, poco después de convertirme en oficial de policía, comencé a sentir que los policías no éramos muy distintos de los bandidos o ladrones. Nuestro trabajo no era capturar criminales o mantener la ley y el orden: era ganar dinero bajo cuerda. Incluso ordenábamos a prostitutas que fueran y sedujeran a hombres, de forma que pudiéramos arrestarlos en el acto e imponerles una multa. Siempre que arrestábamos a alguien, intentábamos extorsionarlo a través de la mentira, las lisonjas o la estafa. Hay innumerables ejemplos de este tipo de conducta, una conducta extendida por todas las fuerzas policiales. Clubes nocturnos, salones de baile, etc., todos tenían que darnos discretamente algunos miles de yuanes o más cada mes en “honorarios por protección”, o de lo contrario les haríamos la vida difícil. Estábamos listos para tomar medidas severas contra ellos en cualquier momento. Las prostitutas que trabajaban en las casas de citas nos tenían mucho miedo y no sólo se lanzaban a nuestros brazos, sino que incluso nos daban dinero. Había un chico en nuestra comisaría que, con el pretexto de ser su novio, se las arregló para obtener fraudulentamente dinero y sexo de más de cien mujeres. Yo no conocía a un solo oficial de policía que no estuviera involucrado con prostitutas y yo también quedé tan profundamente atrapado en ese mundo que no podía liberarme, aunque quería hacerlo.
Como oficiales de policía, teníamos muchas oportunidades de ganar dinero y lo único que necesitábamos para conseguirlo era un poco de picardía. Por ejemplo, si una compañía o agencia de construcción quería construir algunas casas, dejábamos que los mafiosos locales pusieran barricadas junto a los lugares de construcción. Naturalmente, los constructores nos llamaban y nos presentábamos para resolver engañosamente el asunto echando a los “gamberros”. Las compañías o agencias de construcción —sin ser conscientes del engaño— estaban por supuesto muy agradecidas a nosotros y felizmente dispuestas a darnos algo de dinero cada mes. Pero este dinero era sólo una pequeña parte. Lo que queríamos conseguir realmente al causar problemas a los hombres de negocios era obtener lotes de participaciones gratuitas en sus compañías. Con este fin, llevábamos a cabo comprobaciones de los antecedentes del jefe de la compañía seleccionada y si él no satisfacía nuestras exigencias, hacíamos nuestro movimiento. En el caso de los jefes mujeriegos, enviábamos prostitutas para que los sedujeran. Después, los seguíamos hasta el motel o a donde fueran para sorprenderlos en el acto y coaccionarlos. En el caso de los jefes a quienes les gustaba el juego, hacíamos que pagaran grandes multas. Si alguno de ellos no cooperaba, enviábamos a los mafiosos para que los obligaran a dejar el negocio y marcharse de nuestro territorio. Los ciudadanos de a pie decían a menudo cosas como: “los policías y los ladrones son simplemente una gran familia” o “los policías y los mafiosos son tan íntimos como los peces y el agua”, y lo que dicen es cierto. Cuando empecé a hacer estos actos malvados, siempre me sentía incómodo con el pensamiento de estar ganando dinero sucio a través de medios injustos. Pero, cada vez que mis colegas me enganchaban en ello, me sentía incapaz de negarme, y después de algunos años ya no sentía el menor remordimiento. Estaba atascado en un agujero oscuro y no podía salir de él; pero no me importaba, mientras hubiera dinero por ganar. Me duele mucho recordar las veces en que eché por la fuerza de sus casas a ciudadanos de a pie para que las mismas pudieran ser derribadas en favor de proyectos de reurbanización. Eran situaciones llenas de corrupción, engaño, fraude y toda clase de malicia. Los oficiales del Departamento de Tierra y Recursos, y las unidades locales de demolición unían sus fuerzas para engañar y acosar a los residentes locales con el único fin de ganar dinero. Por ejemplo, los constructores contaban las casas que había en la zona que querían reurbanizar y le daban al gobierno local una estimación de la compensación que podían dar a los residentes por demoler sus casas y reubicarlos. Si la compensación era de un millón de yuanes por casa, los oficiales del gobierno local trabajaban con los del DSP para coaccionar a los residentes con el fin de que aceptaran una compensación menor y quedarse ellos con la diferencia. En general, el gobierno local quería proteger su imagen en tales casos, por lo que no trataba directamente con los residentes, sino que se lo encomendaba al DSP. En cuanto a esos residentes que se negaban a aceptar la compensación que se les ofrecía, la policía tenía numerosas formas diferentes de tratar con ellos: algunos eran detenidos por la fuerza; a otros se les notificaba simplemente que debían marcharse, se les demolía la casa y no recibían ninguna compensación; algunas casas se calificaban como construcciones ilegales no elegibles para la compensación; otras simplemente se demolían inmediatamente con retroexcavadoras; a algunos residentes se les daba un poco de dinero; a otros simplemente se les hacía una promesa de pago que nunca se cumplía. En resumen, usábamos cada sucia artimaña del repertorio para sacar dinero a las personas. Recuerdo una ocasión en la que estábamos bebiendo con un oficial del DSP de otro municipio. Él alardeaba de que una vez había demolido una casa de tres pisos, pero sólo había compensado al dueño por dos, aduciendo que el tercer piso era ilegal. El día de la demolición, el dueño se negó a salir y armó un gran escándalo, así que la policía llamó a sus amigos mafiosos, que —ante una multitud de personas— sacaron sus navajas y le cortaron los tendones de Aquiles. Fue algo terrible de ver y muchas personas de la multitud tomaron fotografías con sus teléfonos móviles, los cuales fueron inmediatamente confiscados por los oficiales de policía presentes. Alguien de la multitud también comenzó a gritar sobre la injusticia que se estaba cometiendo con el dueño de la casa. Lo invitaron amablemente a declarar en la comisaría. Una vez ahí, fue apresado. Incluso hubo un incidente en una zona rural cuando el dueño de una casa se negó a cooperar durante una demolición. El jefe de la compañía constructora consultó el asunto con la policía y después indicó al conductor de la excavadora que lo atropellara. Todos los demás granjeros se enfurecieron cuando vieron a uno de sus vecinos morir aplastado, agarraron al conductor de la excavadora y comenzaron a golpearlo. Entonces la policía rodeó a los 20 o 30 granjeros y se los llevó a la comisaría del DSP. Una vez allí, los golpearon y encerraron y, a los más reacios les inyectaron una droga que estimula el sistema nervioso central. Los que recibieron la droga manifestaron los mismos síntomas que alguien con una conmoción cerebral. Parecían aturdidos y aterrorizados, y no se atrevían a hablar. Ante fuerzas de seguridad como estas, las personas comunes no podían recurrir a la justicia independientemente de a quién apelasen. Para los ciudadanos que desgraciadamente tenían que enfrentarse al Gobierno o al DSP era como lanzar huevos contra una roca. De hecho, muchos de los formalismos usados en la expropiación de tierra y la demolición eran ilegales. Todos se apoyaban en una ocupación forzosa de la tierra, demoliciones y mudanzas forzosas, y en muchos lugares se usaban políticas obsoletas del gobierno como pretexto para engañar y confundir a los residentes locales con el fin de sacarles la mayor cantidad de dinero posible. Otro método era expropiar más tierra de la aprobada oficialmente. Por ejemplo, el nivel superior del Gobierno podía autorizar la expropiación de 8 hectáreas para la construcción de un puente y después el gobierno local usaría medios ilegales para apropiarse de otras 16. Las 16 hectáreas después se dividían entre los oficiales del gobierno local, oficiales de policía y mafiosos para venderlo a desarrolladores urbanos obteniendo inmensos beneficios. ¡Incluso escuché una vez que el jefe de una comisaría ganó más de 10 millones de yuanes al vender una parcela de tierra obtenida ilegalmente!
Al haber cometido estos actos malvados, totalmente desprovistos de humanidad (aunque en algunos de ellos no fui más que un participante pasivo), sentía que me había vuelto tóxico, cruel y despiadado. La oscuridad estaba extendiéndose por mi corazón y me estaba apartando de todo lo que era luminoso y bueno. Mi vida familiar iba de mal en peor: mi esposa pasaba sus días jugando al mahjong —ganaba o perdía miles de yuanes diariamente y llegaba tarde a casa—, nadie cuidaba de los niños y las tareas de la casa no se hacían. Mi casa era un caos y mi relación con mi mujer también. Empezamos a odiarnos el uno al otro, discutíamos airadamente con frecuencia y nos amenazamos con el divorcio en muchas ocasiones. Al final, simplemente dejamos que el otro tuviera lo que quería: mi mujer tenía su mahjong y yo mis devaneos amorosos con otras mujeres. Empecé a gastar dinero como si fuera agua, bebía y cantaba en los bares todas las noches, siempre acompañado por mujeres. Mi esposa se convirtió en una extraña para mí y nuestra familia era una sombra de lo que había sido. Fue ahí donde empecé a sentir que, aunque estaba ganando mucho dinero, mi vida era miserable. Yo era como un zombi, incapaz de tener un pensamiento racional y carecía de alma. Estaba permitiendo que Satanás corrompiera mi carne y viviendo una vida maldita.
Sin embargo, había una cosa que nunca olvidé: soy cristiano y no debo ofender a Dios. Hace unos diez años, el PCCh había emitido un importante edicto cuya principal declaración era que todos los creyentes en Dios debían ser arrestados y detenidos durante 15 días bajo la acusación de “alterar el orden público”. En realidad, la razón para arrestar a los creyentes era conseguir dinero multándolos y, por tanto, se nos ordenó arrestar únicamente a los que tuvieran dinero, porque nadie pagaría por la manutención de los creyentes pobres mientras estuvieran detenidos. No obstante, cada vez que un cristiano era detenido, yo me quedaba en un segundo plano porque sabía que eso era una ofensa a Dios y que cualquiera que ofendiera a Dios sufriría un castigo. Personalmente, vi a muchos de mis colegas que detuvieron y golpearon cruelmente a cristianos, llegar a sufrir el castigo de Dios. Algunos de ellos tuvieron una muerte dolorosa o trágica.
Sin embargo, frente a esas fuerzas oscuras, yo era incapaz de resistirme o de marcar alguna diferencia significativa como individuo. Lo único que podía hacer era seguir la corriente. Con el fin de aliviar un poco del sufrimiento de mi espíritu, empecé a asistir regularmente a la iglesia; pero descubrí que los pastores de mi iglesia ya no eran creyentes verdaderamente piadosos. En realidad, todos se habían convertido simplemente en oficiales más corruptos: el presidente del Comité del Movimiento Patriótico de las Tres Autonomías vendió todas las casas pertenecientes a la iglesia y se quedó con la mayor parte del dinero; el director de la Administración para Asuntos Religiosos, Li X, se confabuló con el presidente del Comité del Movimiento Patriótico de las Tres Autonomías (Wang XX) para usar los donativos de los creyentes como capital para su negocio de venta de automóviles y ambos fueron despedidos del oficio tras ser descubiertos; el siguiente presidente del mismo comité, Hao XX, malversó dinero de la iglesia que debía usarse para comprar muebles y también fue despedido. Después estaba el pastor Zhang, que usó una casa perteneciente a la iglesia como aval para pedir prestada una gran cantidad de dinero con la cual compró un automóvil para él y otro para el director de la Administración para Asuntos Religiosos. También mantenía relaciones sexuales con una monja y fue finalmente condenado a tres años de cárcel. No obstante, el director de la Administración para Asuntos Religiosos intentó exonerarlo de su responsabilidad diciendo a los feligreses: “El pastor Zhang se ha marchado a los Estados Unidos a estudiar durante tres años”. Yo veía que la comunidad religiosa estaba tan corrompida como mi mundo y supe que cada uno de esos falsos pastores fue finalmente castigado por Dios. Me ponía enfermo saber lo que estaba ocurriendo detrás de la oscura cortina en esos casos y me impactó descubrir que la corrupción y la oscuridad estaban desenfrenadas en todos los niveles de la sociedad de China. No podía encontrar ni un rayo de luz, por lo que perdí toda esperanza y me deprimí tanto que dejé la iglesia.
En 2001, unos amigos de mi ciudad natal me hablaron de la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días; pero en ese momento yo era extremadamente arrogante y no les mostré el respeto ni les presté la atención que merecían. Durante ese período me trasladaban a menudo a otros lugares como parte de mi trabajo, pero en cada lugar al que iba siempre había alguien preparado para compartir conmigo la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días. Sin embargo, siempre me negaba a profundizar en ello (ahora sé que todo eso formaba parte de los arreglos de Dios) porque simplemente no creía que Dios hubiera vuelto. No supe sino hasta 2005 que muchos de los amigos de la iglesia de mi madre habían aceptado la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días. Entonces empecé a tener mi primera percepción de la verdad cuando comencé a pensar: “¿Ha vuelto Dios realmente?”. No mucho después, mi esposa también aceptó la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días y, cuando ella compartió el evangelio conmigo, decidí leer algunos de los libros de las palabras de Dios para tratar de comprender todo a fondo. Sin embargo, en las reuniones de los meses siguientes, mi corazón seguía estando lleno de dudas sobre Dios. También solía estar muy cansado al tener que trabajar horas extra, por lo que dormitaba a menudo durante las reuniones. Como consecuencia, incluso después de algunos meses de reuniones, seguía sin entender nada, por lo que decidí buscar una excusa para escaparme de la iglesia y seguir ganando dinero.
Yo estaba planeando aceptar un puesto en Chongqing y, al oírlo, uno de los hermanos me pidió: “Hagas lo que hagas, no dejes a Dios. ¡Y no andes persiguiendo riquezas ilícitas o de lo contrario, por muchas riquezas que consigas, a partir de ahora las perderás todas!”. No creí una sola palabra de lo que él dijo y a los pocos días de llegar a Chongqing ya había ganado 30.000 yuanes. Al mismo tiempo, un colega me habló sobre un coche robado que estaba a la venta por sólo 28.000 yuanes. Decidimos capturar al ladrón; pero, si el coche estaba en buenas condiciones, lo compraríamos y revenderíamos para ganar más dinero. El automóvil estaba casi nuevo y tenía un valor nominal de más de 300.000 yuanes, por lo que decidí comprarlo allí mismo. Transferí 28.000 yuanes a la cuenta bancaria que el ladrón de coches indicó; pero tan pronto como el dinero llegó a su cuenta negó que me lo había vendido. Me acusó de habérselo robado e incluso me denunció a la policía. Así que acabamos todos en la comisaría de policía, donde el ladrón de coches recibió una fuerte paliza. Sin embargo, seguía sin admitir su crimen y dijo que quería hablar primero con su jefe. Hizo una llamada y poco después ocho tipos fornidos y con la cabeza rapada llegaron a la comisaría con todos los documentos para demostrar que el coche era un taxi. No tuvimos otra opción que dejar ir al delincuente. Más adelante llegué a sentir que Dios me había quitado realmente mis ganancias ilícitas. Estaba un poco aturdido y pensé: “¡Este es realmente el Dios verdadero!”. Después de ese incidente, siempre que no estaba trabajando, iba a las reuniones de la iglesia. Sin embargo, no tenía realmente mucha entrada en la vida, ya que seguía prefiriendo mantenerme a la deriva en el mundo de la maldad. Aún no había lugar para Dios en mi corazón, pero afortunadamente Dios no había renunciado a mi salvación.
En otoño, un colega y yo teníamos que ir a otro lugar a localizar un dinero que era parte del caso en que estábamos trabajando. Aunque seguía sin haber empezado a buscar la verdad desde que creía en Dios Todopoderoso, me mantenía lejos de las tentaciones porque sabía que la promiscuidad era uno de los vicios que Dios más odiaba. No obstante, mi colega insistía en que fuéramos a que nos dieran un masaje y fui incapaz de resistir la tentación. Después de recibir nuestros masajes, aún eran sólo las 2:00 de la tarde y, por tanto, decidimos ir a un motel. Mi colega llamó a dos señoritas de compañía, estudiantes, para que se unieran a nosotros; pero antes de que empezáramos a hacer algo, sonó el teléfono. Era mi mujer: “Acaban de darte un masaje y ahora te vas a un motel. ¡Estás cometiendo un error y Dios va a castigarte!”. Yo estaba estupefacto, ¿cómo lo supo? Toda una serie de dudas y sospechas surgió en mi mente e hizo que me sintiera incómodo. Le dije a mi colega que yo creía en Dios y que Él podía verlo todo, por lo que no me atrevía a hacer nada con las chicas. Él no me creía y me quitó el teléfono móvil. Mi mujer habló con él y también lo reprendió con dureza. Entonces mi colega me dijo repetidamente: “Tu Dios debe de ser realmente Dios para ser tan asombroso. El equipo de seguimiento que nosotros los policías usamos, sólo funciona cuando hay un dispositivo de localización en la ropa del sospechoso; sin embargo, aquí estamos sentados desnudos en este motel. Por lo visto, la tecnología de vuestro Dios es mucho más avanzada que la nuestra”. Más tarde, cuando fui a hacer una llamada telefónica, descubrí que sin darme cuenta el teléfono le había marcado a mi mujer tres horas antes de que ella me llamara. En otras palabras, todo el tiempo que estuvimos en el salón de masaje y después en el motel, ella pudo escuchar nuestras conversaciones. Sin embargo, lo que me desconcertaba totalmente era que mi teléfono estaba configurado para bloquearse automáticamente cuando no lo estaba usando. ¿Pudo haber sido Dios el causante de que mi teléfono hiciera esa llamada? Empecé a sentirme muy incómodo y mi colega y yo decidimos despedir mejor a las dos señoritas de compañía. No obstante, las dos chicas se negaron a marcharse y no nos dejarían solos. De repente, el lado derecho del pecho empezó a dolerme y mi colega tuvo un dolor terrible en la parte superior de la frente. Ambos sentíamos que esto no era una buena señal, pero seguíamos siendo incapaces de resistirnos a la seducción de las dos chicas. Después de que se fueron, mi colega dijo: “Nos quedan algunos días más con el caso por aquí. ¿Por qué no buscamos un par de chicas para que nos acompañen? No creo que eso nos pueda hacer daño”. Yo tenía un lío en la cabeza, así que simplemente me fui con él y encontró rápidamente otras dos chicas. Alrededor de las 6:00 de la tarde, los cuatro íbamos en la carretera y, mientras mi colega conducía, me quedé dormido. Dos veces soñé que el coche se quedaba sin dirección y frenos. Como consecuencia, mi colega casi se había estrellado una vez empezado el viaje y después estuvimos a punto de caer por un barranco. Yo estaba muy nervioso, así que decidí ponerme al volante. Cuando estábamos atravesando una zona montañosa de Guizhou y llegamos a una curva cerrada (con un gran barranco por delante) sentí de repente que era justo como la escena de mi pesadilla y que el coche no tenía dirección ni frenos. De repente, un rayo de luz brilló sobre mí y vi que íbamos directos al barranco. Giré el volante bruscamente y chocamos contra una gran piedra. El impacto fue violento y quedé inconsciente. Cuando recuperé gradualmente la conciencia, vi que un policía de tráfico estaba cortando el volante, que me presionaba con fuerza el lado derecho del pecho y me tenía sujeto al asiento. Desperté totalmente y fui consciente del intenso dolor en el lado derecho de mi pecho, tan atroz que pensaba que me iba a morir cada vez que respiraba. Levanté la cabeza y vi que mi colega había salido despedido del coche y que yacía varios metros delante de mí, sobre una gran piedra. Estaba de cara a mí y pude ver una gran herida que se extendía por toda la parte superior de su frente y su rostro estaba cubierto de sangre. Pensé que estaba muerto y toda la escena hizo que me estremeciera. Entonces giré la cabeza y vi a las dos chicas bañadas en sangre en el asiento trasero. Tampoco se movían y el hecho de que el policía estuviera tratando de salvarme a mí, me hizo pensar que probablemente también estaban muertas. Cuando me levantaron sobre la camilla, caí nuevamente inconsciente y recuperé la conciencia a la hora del almuerzo del día siguiente. Mi esposa estaba sentada a mi lado y le pregunté inmediatamente por los otros tres. Me dijo que todos seguían vivos. Me emocioné mucho y empecé a llorar. Cuando lloraba, oré a Dios: “¡Oh, gracias, gracias Dios! ¡Tú me salvaste! ¡De no ser por ti habría muerto hace mucho tiempo! Esta es Tu forma de castigarme y también es Tu amor. A partir de ahora, no haré nunca más estas cosas malvadas. ¡Sé que me he equivocado!”. En una fecha posterior, leí estas palabras de Dios: “Como no sabéis cómo llevar una vida o cómo vivir, vivís en este lugar libertino y pecador, y sois diablos libertinos e inmundos, Él no soporta dejar que os volváis aún más depravados; tampoco soporta veros vivir en un lugar inmundo como este, pisoteados por Satanás a su antojo, o para dejaros caer en el Hades. Él sólo quiere ganar a este grupo de vosotros y salvaros totalmente. Este es el propósito principal de hacer la obra de conquista en vosotros, es sólo para salvación” (‘La verdad interna de la obra de conquista (4)’ en “La Palabra manifestada en carne”). Las palabras de Dios me ayudaron a entender Sus propósitos: aunque el accidente de tráfico pareció ser algo malo a simple vista, estaba claro que oculto en él se encontraba el esfuerzo de Dios por salvarme. Él había empleado un método muy poco habitual para salvarme del borde de la destrucción y apartarme del rastreo de Satanás, de forma que pudiera obtener Su cuidado y protección. Yo podía sentir realmente el amor de Dios y este fue el acontecimiento que me hizo estar seguro de Dios.
Conforme pasaba el tiempo, empecé a aprender más sobre el carácter justo de Dios. En el pasado gané mucho dinero de forma ilícita, lo cual me había proporcionado un estilo de vida lujoso y muchos placeres materiales. Sin embargo, yo había cometido tantísimos pecados y crímenes que estaba viviendo en un estado de ansiedad permanente y me encontraba con un infortunio tras otro, o problemas en el hogar o una variedad de accidentes y contratiempos. Vivía todos los días con un gran nerviosismo y sabía que la mayoría de mis colegas también sufrían con frecuencia diversos infortunios. En ese momento leí estas palabras de Dios: “Los malvados deben ser castigados” y ahí fue donde entendí que ningún hombre o mujer puede ofender el carácter de Dios. ¡Si hacemos algo malo, sufriremos retribución por ello! A partir de ahí, decidí que no haría nada que fuera en contra de mi conciencia y que sólo recibiría mi salario y me contentaría con él. Aunque mis ingresos decrecieron mucho, sentía mucha más paz y alivio. En ese momento, me preocupaba no ganar suficiente dinero y caer finalmente en la pobreza. Sin embargo, las experiencias me mostraban una y otra vez que Dios lo gobierna todo y que lo único que tenemos que hacer es someternos a Él de forma sincera y seremos bien recompensados con Sus bendiciones. Para ser honesto, cuando dejé de hacer cosas malas, la economía de la familia se vio gravemente afectada. En una ocasión, mis hijos necesitaban 12.000 yuanes para pagar las tasas escolares. Iba a intentar pedir prestado el dinero a alguien, pero simplemente no era capaz de preguntar, lo cual me dejó preocupado durante un tiempo. Quién hubiera pensado que, por la mañana temprano del día siguiente, una de mis vecinas llamaría a mi puerta para decirme que su marido me conocía y que ella tenía una casa que había estado tratando de vender sin éxito durante un tiempo. Resultó que la noche anterior ella había tenido un sueño y la persona que aparecía en el mismo le dijo que yo podía ayudarla a vender la casa y que yo era la única persona que podía hacerlo. En consecuencia, me dijo que tenía que ayudarla, ¡sí o sí! No podía negarme, así que salí de mi bloque de apartamentos, busqué a un agente inmobiliario cercano y le di todos los detalles necesarios. Por alguna extraña coincidencia, justo en ese momento había un comprador potencial en la oficina del agente y en dos días la casa estaba vendida. El agente me dio 10.000 yuanes de comisión y la vecina otros 2.000, lo cual solucionaba el problema de la matrícula de mis hijos. Al ayudarme a resolver este problema urgente, Dios me mostró cómo obra Él. En otra ocasión, otra persona me pidió ayuda para vender una casa y como la misma se vendió por un buen precio, pude ganar decenas de miles de yuanes en un mes o así. Después de experimentar hechos maravillosos de Dios, llegué a entender que mientras cumpliera las exigencias de Dios, Él siempre abriría un camino delante de mí. Saber que las manos de Dios lo arreglan todo me permitió dejar de buscar dinero turbio, el cual era fuente de una gran ansiedad para mí. También pude ver claramente todas las bendiciones que Dios había concedido a mi familia: después de creer en Dios, mi esposa pudo vencer su adicción de diez años de jugar al mahjong y su enfermedad estomacal, así como su reumatismo graves desaparecieron como por arte de magia, dejándola con un aspecto y sintiéndose muchos años más joven; y yo me sentía libre y con más energía después abandonar los actos malvados. Nuestra relación se volvió amable y armoniosa. Por primera vez, sentí verdadera alegría.
Después de experimentar el amor y la salvación de Dios, a la par que disfrutaba de una paz y un alivio espirituales recién encontrados, descubrí que cada vez más luz estaba llegando a los recovecos más profundos de mi corazón. Era como si hubiera redescubierto la fe y la confianza en Dios que había tenido de niño. Ya no estaba dispuesto a cometer ningún pecado y, por tanto, después de mucho pensarlo, decidí renunciar a mi trabajo y no volver nunca al trabajo policial. Sin embargo, tan pronto como me decidí a dejar atrás el pecado, Satanás empezó a ponerme a prueba de nuevo: mi jefe me dijo que quería ascenderme y no sólo me prometió un aumento de sueldo, sino que también me iba a asignar un Audi para mis desplazamientos. El pensamiento de conseguir esos beneficios me entusiasmó de nuevo y no dormí nada esa noche. Así que oré a Dios: “Oh Dios, realmente no sé si renunciar o no a este trabajo. Me encantan los Audis. He querido uno desde que era niño”. Justo cuando estaba vacilando así, recibí una llamada inesperada de mi mujer: “¿Cómo es que no estás aún en casa?”. Le dije la razón y ella contestó: “¿No quieres renunciar a ese trabajo? ¡Entonces morirás en un Audi!”. Ahí fue cuando me di cuenta de que la llamada repentina de mi mujer formaba parte de los arreglos de Dios y por tanto decidí en ese mismo momento dejar mi trabajo. Un mes después, el 12 de mayo de 2008, tuvo lugar el primer y devastador terremoto de Sichuan. El día después del temblor, recibí una llamada de la mujer de un antiguo subordinado: “Tienes que venir a Wenchuan tan pronto como puedas. ¡Mi marido ha muerto!” (él iba conduciendo por Wenchuan, el epicentro del seísmo, camino de una reunión). Cuando llegué, vi que el Audi en el que se encontraba mi antiguo colega había sido aplastado por una roca gigante y tanto él como los otros pasajeros habían muerto. Sólo su mujer había sobrevivido porque había salido anteriormente del coche para ir al baño. Cuando vi la forma tan horrible en que mi antiguo colega había muerto dentro de ese Audi, lloré intensamente; pero también hice una oración de agradecimiento a Dios: “Gracias, Dios. Gracias por salvarme de nuevo. ¡Yo debía ser uno de los que murieron en ese Audi!”. Más tarde, su esposa me preguntó: “¿Por qué renunciaste? Mi marido quiso tu trabajo durante mucho tiempo. Tú lo tratabas bien, ¡pero él sólo quería hacerte caer tan pronto como pudiera!”. Le dije: “Renuncié porque ahora creo en Dios Todopoderoso”. Y también le conté todas las cosas que habían ocurrido desde que empecé a creer en Dios. Y así, ella también llegó a aceptar a Dios Todopoderoso más adelante.
Las palabras de Dios dicen: “Echa un vistazo a la época del arca de Noé: la humanidad era profundamente corrupta, se había desviado de la bendición de Dios, Él ya no cuidaba más de ella, y había perdido Sus promesas. Vivía en las tinieblas, sin la luz de Dios. Así pues, los hombres se volvieron licenciosos por naturaleza, abandonados a sí mismos a una depravación horrible. Tales hombres ya no podían recibir la promesa de Dios; no eran dignos de ver el rostro de Dios, ni de oír Su voz, porque lo habían abandonado, habían dejado de lado todo lo que Él les había concedido, y se habían olvidado de las enseñanzas de Dios. Su corazón se apartaba más y más de Dios, y conforme lo hacía, se volvieron depravados más allá de toda razón y humanidad, y cada vez más malvados. Así pues, cada vez se acercaron más a la muerte, y cayeron bajo la ira y el castigo de Dios” (‘Dios preside el destino de toda la humanidad’ en “La Palabra manifestada en carne”). Las palabras de Dios me conmovieron mucho. Recordé que convertirme en oficial de la administración del PCCh fue como caer en un gran contenedor de pecado y hundirme cada vez a más profundidad con cada paso que daba. Recordé todas las trampas que utilizaba para ganar dinero, cómo usé mi posición para enriquecerme, la buena vida y las comidas exquisitas, así como cuán degradado y degenerado llegué a ser. Estaba viviendo una existencia infrahumana y todo eso sucedió porque me aparté de Dios y me relacioné con demonios malvados. Mi aprieto había sido totalmente una consecuencia de mi relación con Satanás y los demonios, y si Dios no me hubiera salvado, mi destino habría sido el mismo que el de esas personas que traicionaron a Dios en la época de Noé: ¡la ira y el castigo de Dios me habrían sobrevenido y yo habría muerto como mi colega! Hoy en día, Dios se ha encarnado en forma humana para expresar verdades con el fin de purificar y salvar a las personas. Ha venido para despertar nuestros corazones y espíritus, para ayudarnos a dejar atrás el pecado y obtener Su cuidado y protección. La obra de Dios es extremadamente práctica y Su amor extremadamente real. Cuando me volví a Dios y empecé a vivir mi vida conforme a Sus palabras, Él no sólo me salvó del pecado y me bendijo, ¡también me salvó la vida! Eso me hizo entender a qué se refería Dios cuando dijo: “Sólo Noé adoró a Dios y se apartó del mal, y por eso fue capaz de oír Su voz, y Sus instrucciones. Él construyó el arca siguiendo las instrucciones de la palabra de Dios, y reunió a toda forma de criaturas vivientes. Y de esta manera, una vez que todo se había preparado, Dios desató Su destrucción sobre el mundo. Sólo Noé y los siete miembros de su familia sobrevivieron a la destrucción, porque Noé adoró a Jehová y se apartó del mal”. Dios nos está diciendo que Noé obtuvo las bendiciones de Dios y sobrevivió porque escuchó a Dios, lo hizo todo conforme a las palabras de Dios, adoró a Dios y se mantuvo apartado del pecado. En estos tiempos modernos, nosotros también debemos llevar nuestra vida conforme a las palabras de Dios. Por muy malos o corruptos que hayamos sido, mientras podamos aceptar verdades, arrepentirnos verdaderamente y poner en práctica las palabras de Dios, también obtendremos la salvación y la gracia de Dios. ¡Estoy seguro de que cualquiera que oiga cómo obró Dios en mí, podrá entender que Él emplea todos los medios cuando se trata de salvar a las personas y que no dejará que una sola alma inocente caiga en el inframundo!
A todos mis hermanos de armas en las fuerzas policiales del DSP que llegan a todos, les digo que todas las palabras anteriores proceden directamente de mi corazón. Sé que todos han tenido muchas experiencias amargas de las que les resulta difícil hablar y que deben hacer muchas cosas que no quieren hacer; pero hagan lo que hagan no se dejen engañar por el PCCh ni luchen más contra Dios Todopoderoso. Los invito a todos a que se concedan a sí mismos algún espacio para retroceder o de lo contrario se verán en el camino a la condenación. ¡Tan pronto como alguien hace algo que ofende a Dios, está fuera de la redención porque blasfemar o resistirse a Dios es un pecado que no puede perdonarse en esta vida ni en el más allá! Justo como Ren Changxia, una jefa de policía de la provincia de Henan que usó su posición para tomar medidas drásticas contra la Iglesia de Dios Todopoderoso y arrestar a sus miembros: sufrió una muerte terrible en un accidente de tráfico. Eso confirma completamente lo que Dios Todopoderoso ha dicho: “Los malvados deben ser castigados”. “Quien resiste la obra de Dios será enviado al infierno”. ¿Cómo pueden luchar contra Dios los mortales comunes? Asimismo, mi propia experiencia debe de ser suficiente para mostrales cómo Dios no lleva la cuenta de nuestras transgresiones, así que, mientras renuncien a sus caminos malvados y empiecen a hacer el bien, se arrepientan ante Dios y vuelvan a Él, ¡ustedes también podrán disfrutar de la paz y la felicidad!

viernes, 7 de junio de 2019

Durante los últimos días, Dios lleva a cabo la obra de juicio comenzando por la casa de Dios, haciendo un grupo de vencedores en China.

Versículos bíblicos como referencia:
Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios” (1 Pedro 4:17).
Porque así como el relámpago sale del oriente y resplandece hasta el occidente, así será la venida del Hijo del Hombre” (Mateo 24:27).
Miré, y he aquí que el Cordero estaba de pie sobre el Monte Sion, y con El ciento cuarenta y cuatro mil que tenían el nombre de El y el nombre de su Padre escrito en la frente. […] Estos son los que no se han contaminado con mujeres, pues son castos. Estos son los que siguen al Cordero adondequiera que va. Estos han sido rescatados de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero. En su boca no fue hallado engaño; están sin mancha” (Apocalipsis 14:1, 4-5).
Yo conozco tus obras. Mira, he puesto delante de ti una puerta abierta que nadie puede cerrar, porque tienes un poco de poder, has guardado mi palabra y no has negado mi nombre” (Apocalipsis 3:8).
Ellos lo vencieron por medio de la sangre del Cordero y por la palabra del testimonio de ellos, y no amaron sus vidas, llegando hasta sufrir la muerte” (Apocalipsis 12:11).
Estos son los que vienen de la gran tribulación, y han lavado sus vestiduras y las han emblanquecido en la sangre del Cordero” (Apocalipsis 7:14).
Palabras clásicas de Dios:
Por todo el universo estoy llevando a cabo Mi obra, y en el Este, estallidos atronadores sucederán en una secuencia sin fin, sacudiendo a todas las denominaciones y grupos. Es Mi voz que ha traído a todos los hombres al presente. Provoco que todas las personas sean conquistadas por Mi voz, que caigan dentro de esta corriente y que se sometan ante Mí, porque hace mucho tiempo he retirado Mi gloria de toda la tierra y la he emitido de nuevo en el Este. ¿Quién no anhela ver Mi gloria? ¿Quién no espera ansiosamente Mi regreso? ¿Quién no tiene sed de Mi reaparición? ¿Quién no añora Mi belleza? ¿Quién no vendrá a la luz? ¿Quién no verá la riqueza de Canaán? ¿Quién no anhela el regreso del Redentor? ¿Quién no adora al Gran Todopoderoso? Mi voz debe difundirse sobre toda la tierra; deseo hablar más a Mi pueblo elegido. Como los truenos poderosos que hacen temblar las montañas y los ríos, Yo hablo a todo el universo y a la humanidad. De ahí que Mis palabras se conviertan en un tesoro para el hombre, y todas las personas las estimen. Los relámpagos alumbran desde el Oriente hasta el Occidente. Mis palabras son tales que el hombre detesta renunciar a ellas y las encuentra insondables, pero lo que es más, el hombre se regocija en ellas. Como un bebé recién nacido, todas las personas están contentas y alegres, celebrando Mi venida. A causa de Mi voz, traeré a todas las personas ante Mí. A partir de ese instante, entraré formalmente entre las personas para que ellas vengan a adorarme. La gloria que emano y Mis palabras causan que todas las personas comparezcan ante Mí y vean que los relámpagos alumbran desde el Oriente, y que también he descendido sobre el “monte de los Olivos” del Oriente. Verán que por largo tiempo ya he estado en la tierra, ya no como el Hijo de los judíos, sino como el Relámpago del Oriente. Porque hace ya mucho que he resucitado, que he desaparecido de entre las personas y luego reaparecido entre los hombres con gloria. Yo soy Aquel que ha sido adorado por eras innumerables antes que ahora, y también soy el niño abandonado por los israelitas por eras innumerables antes que ahora. Más aún, ¡Yo soy el todo glorioso Dios Todopoderoso de la era presente! Que todos vengan ante Mi trono para ver Mi rostro glorioso, escuchar Mi voz y ver Mis obras. Esto es la totalidad de Mi voluntad; es el fin y el clímax de Mi plan y también el propósito de Mi gestión. ¡Que cada nación me adore, toda lengua me reconozca, cada hombre confíe en Mí y toda la gente se someta a Mí!
de “El repique de los siete truenos: profetizando que el evangelio del reino se extenderá por todo el universo”
Iglesia de Dios Todopoderoso,evangelio,los últimos días
Hoy, Dios ha regresado al mundo para realizar Su obra. Su primera parada es la gran reunión de gobernantes dictatoriales: China, el acérrimo bastión del ateísmo. Dios ha ganado un grupo de personas con Su sabiduría y poder. Durante el período, es perseguido por todos los medios por el partido gobernante en China y sometido a un gran sufrimiento, sin un lugar donde poder recostar Su cabeza, sin un lugar de albergue. A pesar de esto, Dios aún continúa la obra que pretende hacer: publica Su voz y difunde el evangelio. Nadie puede explicar la omnipotencia de Dios. En China, un país que considera a Dios como enemigo, Él no ha cesado nunca Su obra, sino que más personas han aceptado Su obra y Su palabra, porque Dios hace todo lo que puede para salvar a todos y cada uno de los miembros de la humanidad. Confiamos en que ningún país o poder pueda interponerse en el camino de lo que Dios quiere lograr. Aquellos que obstruyen Su obra, se resisten a Su palabra, interrumpen y perjudican Su plan serán castigados por Él en última instancia.
de “Dios preside el destino de toda la humanidad”
La obra de los últimos días es la de separar a todos de acuerdo a su especie, para concluir el plan de gestión de Dios, porque el tiempo está cerca y el día de Dios ha llegado. Dios lleva a todos los que han entrado a Su reino, es decir, a todos los que le han sido leales hasta el final, a la era de Dios mismo. Sin embargo, antes de la llegada de la era de Dios mismo, la obra que Dios hará no es observar los hechos de los hombres ni inquirir acerca de sus vidas, sino juzgar su rebelión, porque Dios purificará a todos los que vengan ante Su trono. Todos los que han seguido las pisadas de Dios hasta este día son los que han venido delante del trono de Dios, por lo tanto, todos los que aceptan la última obra de Dios son a los que Dios va a purificar. En otras palabras, todos los que aceptan la última obra de Dios son los que Dios juzgará.
de “Cristo realiza la obra de juicio con la verdad”
Quienes son hechos completos antes del desastre son obedientes a Dios, confían en Cristo, dan testimonio de Cristo y lo exaltan; son los hijos varones victoriosos y los buenos soldados de Cristo.
de ‘La decimotercera declaración’ en “La Palabra manifestada en carne”
Ciento cuarenta y cuatro mil se asocia con los hijos varones victoriosos. De ese modo, los 144.000 se refiere al grupo de personas en los últimos días que reinarán y a quienes Yo amo. Es decir, se interpreta que los 144.000 son el grupo de personas que vinieron de Sion y que retornarán a Sion. La explicación completa de los 144.000 hijos varones victoriosos es la siguiente: ellos son las personas que vinieron de Sion al mundo, fueron corrompidas por Satanás, y que finalmente serán ganadas de nuevo por Mí y retornarán a Sion conmigo.
de ‘La centésima undécima declaración’ en “La Palabra manifestada en carne”
Cuando Él venga, las personas deberían disfrutar de Su majestad y de Su ira, pero, por muy duras que sean Sus palabras, Él viene a salvar y a perfeccionar a la humanidad. Como criaturas, las personas deberían cumplir las obligaciones que son su deber, y mantenerse como testigos de Dios en medio del refinamiento. En cada prueba deberían conservar el testimonio oportuno, y dar un testimonio resonante por Dios. Esto es un vencedor. Independientemente de cómo te refine Dios, te mantienes lleno de confianza y nunca pierdes la confianza en Él. Haz lo que el hombre debería hacer. Esto es lo que Dios exige del hombre, y su corazón debería ser capaz de regresar por completo a Él y acudir a Él en cada momento. Esto es un vencedor. Aquellos a los que Dios alude como vencedores son los que siguen siendo capaces de mantenerse como testigos, de conservar su confianza, y su devoción a Dios cuando están bajo la influencia de Satanás y bajo su asedio, es decir, cuando están entre las fuerzas de las tinieblas. Si sigues siendo capaz de mantener un corazón puro y tu amor genuino por Dios pase lo que pase, te mantienes como testigo ante Él, y esto es a lo que Él se refiere como ser un vencedor.
de “Debes mantener tu lealtad a Dios”
El hombre será hecho completamente perfecto en la Era del Reino. Después de la obra de conquista, el hombre estará sujeto al refinamiento y la tribulación. Los que puedan vencer y mantenerse el testimonio durante esta tribulación son los que al final serán hechos completos; son los vencedores. Durante esta tribulación al hombre se le exige aceptar este refinamiento y este refinamiento es la última vez de la obra de Dios. Es la última vez que el hombre será refinado antes de la consumación de toda la obra de la gestión de Dios y todos los que sigan a Dios deben aceptar esta prueba final, deben aceptar este último refinamiento. Los que son asediados por la tribulación no tienen la obra del Espíritu Santo y la guía de Dios, pero los que han sido realmente conquistados y ciertamente buscan a Dios, al final se mantienen firmes; son los que poseen una humanidad y que verdaderamente aman a Dios. No importa qué haga Dios, estos victoriosos no serán despojados de las visiones y seguirán poniendo en práctica la verdad sin fallar en su testimonio. Son los que al final emergerán de la gran tribulación.
de “La obra de Dios y la práctica del hombre”