Rongguang Ciudad de Harbin, provincia de Heilongjiang
En 1991, por la gracia de Dios, comencé a seguir a Dios Todopoderoso debido a una enfermedad. En ese momento yo no sabía nada acerca de la creencia en Dios, pero lo interesante es que, al comer y beber de las palabras expresadas por Dios Todopoderoso, lo disfrutaba. Sentía que Sus palabras eran demasiado buenas, y cuando cantaba u oraba, el Espíritu Santo me conmovía con frecuencia hasta el punto de llorar. Esa dulzura en mi corazón, ese gozo, era como si un acontecimiento jubiloso me hubiese envuelto. En particular, en los encuentros durante la gran obra del Espíritu Santo, sentía como si hubiera trascendido la carne y estuviese viviendo en el tercer cielo, que el viento se había llevado todo lo que pertenecía al mundo. No puedo expresar cuán alegre, cuán feliz me sentía en mi corazón. Sentía que era la persona más feliz del mundo. Así que en ese momento yo creía que creer en Dios era simplemente disfrutar de Su gracia.