Momo Ciudad de Hefei, provincia de Anhui
Antes de creer en Dios, independientemente de lo que estuviera haciendo, nunca quería quedarme atrás. Estaba dispuesta a aceptar cualquier dificultad mientras eso significara que podía elevarme sobre todos los demás. Después de aceptar a Dios, mi actitud siguió siendo la misma, porque creía firmemente en el dicho “Sin dolor, no hay ganancia” y veía mi actitud como una prueba de mi motivación. Cuando Dios me reveló la verdad, finalmente me di cuenta de que había estado viviendo bajo el yugo de Satanás, bajo su dominio.