viernes, 19 de julio de 2019

Película de Dios "El anhelo" Escena 3 - ¿Quién será raptado primero cuando el Señor venga?

Película de Dios "El anhelo" Escena 3 - ¿Quién será raptado primero cuando el Señor venga?


Muchos de los que creen en el Señor piensan que mientras hagan sacrificios, se dediquen y trabajen mucho, serán sin duda los primeros en ser arrebatados. Pero, ¿se basa eso en las palabras del Señor? El Señor Jesús dijo: "[…] Muchos primeros serán últimos, y los últimos, primeros" (Mateo 19:30). "Mis ovejas oyen mi voz […]" (Juan 10:27). Está claro que si alguien puede ser o no arrebatado viene determinado por si oye o no la voz del Señor. Aquellos que primero oigan Su voz y acepten Su aparición y obra serán las vírgenes prudentes, y los primeros en ser arrebatados.




¡Se ruega verlo!:Película evangélica "El anhelo" Escena 4 - ¿Está el reino de los cielos en el cielo o en la tierra?


Scripture quotations taken from LBLA (http://www.LBLA.com). Copyright by The Lockman Foundation.

martes, 16 de julio de 2019



Película evangélica "Mi sueño del reino celestial" Escena 1 - Cómo buscar para poder entrar en el reino celestial (Parte 1)


La mayoría de los creyentes en el Señor creen que, mientras cumplamos las palabras del Señor, practiquemos la humildad y la paciencia y sigamos el ejemplo de Pablo de sacrificio, dedicación y trabajo para el Señor, satisfaremos la voluntad de Dios y seremos llevados al reino celestial cuando regrese el Señor. Sin embargo, ¿nos hemos considerado alguna vez si dicha búsqueda realmente se ganaría el elogio del Señor y la admisión al reino celestial? Si no, ¿cómo debemos buscar ganarnos el elogio del Señor para que nos lleve al reino celestial?


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lunes, 15 de julio de 2019

La mejor música cristiana | “La felicidad en la buena tierra de Canaán” Alabanza y Adoración


La mejor música cristiana | “La felicidad en la buena tierra de Canaán” Alabanza y Adoración




Este es un himno de Experimenta, que expresa la emoción y la alegría de todos aquellos que han aceptado el trabajo de Dios Todopoderoso en los últimos días. Los elegidos de Dios han vuelto a la familia de Dios, disfrutan de las palabras de Dios Todopoderoso, y reciben Su provisión en sus vidas, lo cual les hace parecer estar viviendo en la buena tierra de Canaan. Viven el momento feliz de reunirse con Dios y tienen una devoción sincera hacia Él y lo aman, no quieren abandonarlo más. Aquí, ¡cantan y bailan para expresar su inmensa gratitud y alabar a Dios!






jueves, 11 de julio de 2019

Vídeo cristiano | "Pueblo bloqueado"¿Cómo restringe la fe el PCCh? (Diálogo cómico)



Iglesia de Dios Todopoderoso | "Pueblo bloqueado"¿Cómo restringe la fe el PCCh? (Diálogo cómico)


El diálogo cómico Pueblo bloqueado cuenta la angustiosa historia de la cristiana Yang Ming cuando el Gobierno del PCCh la vigiló y persiguió y casi la detiene al ir a visitar a su tía para compartir el evangelio. Las dos actrices nos ofrecen una actuación brillante y divertida que pone de manifiesto las adversidades que sufren los cristianos que predican el evangelio en China. El Gobierno del PCCh utiliza tácticas malvadas para atacar y reprimir las creencias; sus trucos son infinitos y la vigilancia está por todas partes. Incluso las aldeas están ya en alerta máxima y el Gobierno vigila de cerca a los forasteros como si fueran águilas. Llevan a cabo investigaciones exhaustivas y restringen severamente las predicaciones y reuniones de cristianos. Pero no importa la dureza con que el Gobierno del PCCh los reprima; los cristianos continúan predicando el evangelio del reino de Dios apoyándose en la sabiduría y fe que Dios les otorga.

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lunes, 8 de julio de 2019

Reflexión cristiana | "El misterio del nombre de Dios" ¿Se llamará Jesús cuando el Señor regrese?


Reflexión cristiana | "El misterio del nombre de Dios" ¿Se llamará Jesús cuando el Señor regrese?


A lo largo de 2000 años, los cristianos siempre han orado e implorado en el nombre del Señor Jesús, creyendo que el único nombre de Dios será por siempre el de Jesús. Sin embargo, el Libro del Apocalipsis, capítulo 3, versículo 12, profetiza que el Señor tendrá un nombre nuevo a Su regreso. Entonces, ahora que el Señor ha regresado en los últimos días, ¿podemos seguir llamándolo Jesús? ¿Qué misterios oculta el nombre de Dios? El diálogo cómico “El misterio del nombre de Dios” combina los estilos interpretativos del canto y el recital con el objetivo de guiarnos para que entendamos la relevancia de por qué Dios adopta nombres distintos en eras distintas.


martes, 25 de junio de 2019

El carácter de Dios es justicia y, aún más, amor

Fang Xin, Pekín
15 de agosto de 2012
Desde el año 2007, cuando acepté la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días, aunque he aparentado en la superficie estar muy ocupada cumpliendo mis deberes, no he entregado mi corazón a Dios y, con frecuencia, me he sentido atada, hasta el punto de la asfixia, por problemas familiares insignificantes. Cada vez que pienso en el hecho de que mi hija ya tiene treinta años y que aún no ha encontrado una pareja adecuada, me quejo a Dios; mi hijo sólo se preocupa por divertirse y, a pesar de que no gana dinero, gasta derrochadoramente, cosa por la que me quejo; y mi propio esposo va a trabajar, pero su capataz no le paga y también me quejo por ello… Me quejo a diestra y siniestra y a menudo malinterpreto a Dios. Pareciera que Dios ha sido demasiado injusto conmigo. Como resultado, he estado viviendo en la oscuridad y el sufrimiento. Sin embargo, yo no he sabido que debería buscar a Dios y he sido profundamente ignorante de lo peligrosa que es mi situación. Simplemente he luchado impotente en medio de mi sufrimiento. Sin embargo, Dios conoce mi situación por dentro y por fuera. Él usa métodos únicos para llamarme y salvarme, haciendo que despierte de un sueño y escape del daño y de la aflicción de Satanás.

lunes, 24 de junio de 2019

Repique de siete truenos: profetizando que el evangelio del reino se extenderá por todo el universo


Dios Todopoderoso dice: “Estoy llevando a cabo Mi obra por todo el universo y en el oriente se producen choques interminables como de truenos que sacuden a todas las naciones y denominaciones. Es Mi voz la que ha guiado a todos los hombres al presente. Haré que todos los hombres sean conquistados por Mi voz, que caigan en esta corriente y se sometan ante Mí, porque desde hace mucho tiempo he recuperado Mi gloria de toda la tierra y la he emitido nuevamente en el oriente. ¿Quién no anhela ver Mi gloria? ¿Quién no espera ansiosamente Mi regreso? ¿Quién no tiene sed de Mi reaparición? ¿Quién no suspira por Mi hermosura? ¿Quién no vendría a la luz? ¿Quién no contemplaría la riqueza de Canaán? ¿Quién no anhela el regreso del Redentor? ¿Quién no adora al Gran Todopoderoso? Mi voz se extenderá por toda la tierra; quiero, frente a Mi pueblo elegido, decirles más palabras. Como los poderosos truenos que sacuden las montañas y los ríos, digo Mis palabras a todo el universo y a la humanidad. Por tanto, las palabras en Mi boca se han convertido en el tesoro del hombre y todos los hombres aprecian Mis palabras. El relámpago destella desde el oriente hasta el occidente. Mis palabras son tales que el hombre se resiste a renunciar a ellas y, al mismo tiempo, las encuentra insondables, pero se regocija aún más en ellas. Al igual que un recién nacido, todos los hombres se alegran y se gozan, celebrando Mi llegada. Por medio de Mi voz, traeré a todos los hombres delante de Mí. A partir de entonces, entraré formalmente a la raza de los hombres para que ellos vengan a adorarme. Con la gloria que irradio y las palabras en Mi boca, haré que todos los hombres se presenten ante Mí y vean que el relámpago destella desde el oriente, y que Yo también he descendido al ‘Monte de los Olivos’ del oriente. Verán que llevo ya mucho tiempo en la tierra, ya no como el Hijo de los judíos, sino como el Relámpago del oriente. Porque he resucitado hace mucho tiempo, me he alejado del seno de la humanidad y reaparecido luego con gloria entre los hombres. Soy Aquel que fue adorado en eras innumerables antes de ahora y también soy el infante abandonado por los israelitas en eras innumerables antes de ahora. ¡Además, soy el todo glorioso Dios Todopoderoso de la era actual! Que todos se presenten ante Mi trono y vean Mi semblante glorioso, oigan Mi voz y contemplen Mis obras. Esta es la totalidad de Mi voluntad; es el fin y el clímax de Mi plan, así como el propósito de Mi gestión. ¡Que cada nación me adore, que cada lengua me reconozca, que todos los hombres depositen su fe en Mí y que todas las personas se sometan a Mí!”.

Fuente: Iglesia de Dios Todopoderoso

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sábado, 22 de junio de 2019

Revelación del misterio del arrebatamiento al reino de los cielos


¡Hola, hermanos y hermanas! Hoy estudiaremos un tema que nos preocupa a todos nosotros: el arrebatamiento al reino de los cielos. El Señor Jesús prometió a Sus seguidores: “voy a preparar un lugar para vosotros. Y si me voy y preparo un lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo estoy, allí estéis también vosotros” (Juan 14:2–3). Por ello, generaciones de creyentes han seguido esperando y orando para ser arrebatados a los cielos y así reunirse con el Señor y entrar en el reino de los cielos cuando Él venga. Entonces, ¿qué es el arrebatamiento? ¿Está el reino en la tierra o en el cielo? ¿Cómo podemos entrar en él? Este programa os revelará el misterio del arrebatamiento al reino de los cielos. ¡Disfrutadlo! 

1 Vídeo de himnos de la palabra de Dios: Dios ha traído Su gloria al Este
2 Escena de película evangélica: ¿Está el reino de los cielos en el cielo o en la tierra?
3 Escena de película evangélica: ¿Dónde está el lugar que el Señor ha preparado para nosotros?
4 Vídeo de himnos de la palabra de Dios: Dios busca a aquellos que anhelan Su aparición
5 Escena de película evangélica: ¿Quién será raptado primero cuando el Señor venga?
6 Escena de película evangélica: ¿Está el Reino de Dios en el cielo o en la tierra?
7 himno de la iglesia: La felicidad en la buena tierra de Canaán
8 Escena de película evangélica: Aceptar al Cristo de los últimos días y ser arrebatado al reino de los cielos

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miércoles, 19 de junio de 2019

Película cristiana en español latino 2019 | "El anhelo" Reunirse con el Señor


Película cristiana en español latino 2019 | "El anhelo" Reunirse con el Señor


Hace dos mil años, el Señor Jesús prometió a Sus seguidores: "En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no fuera así, os lo hubiera dicho; porque voy a preparar un lugar para vosotros. Y si me voy y preparo un lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo estoy, allí estéis también vosotros"(Juan 14:2-3) Por esto, generaciones de creyentes han continuado esperando y orando obsesivamente por el cumplimiento de la promesa del Señor, esperan y oran para ser arrebatados al cielo para encontrarse con el Señor y entrar en el reino de los cielos cuando Él venga. Esto también describe al protagonista de esta película, Chen Xiangguang, un buscador entusiasta, que difunde el evangelio y da testimonio del Señor para recibir Su venida. A pesar de haber sido despedido de su trabajo en una escuela y de no obtener el entendimiento de los miembros de su familia, nunca abandona la esperanza en su corazón. Un día, durante una reunión, Chen Xiangguang es detenido y encarcelado por el Gobierno comunista chino. Bajo las maravillosas disposiciones y soberanía de Dios, se encuentra con Zhao Zhiming, un cristiano de la Iglesia de Dios Todopoderoso. Zhao Zhiming le da testimonio sobre la apariencia y la obra de Dios en los últimos días, resolviendo sus años de nociones e imaginaciones, de esperar y orar por el regreso del Señor. Después de salir de la cárcel, Chen Xiangguang guía a sus hermanos y hermanas a investigar la obra de Dios Todopoderoso en los últimos días. Todos finalmente llegan a entender lo que es ser arrebatados al reino de los cielos, si el reino está realmente en la tierra o en el cielo y cómo la gente debería dar la bienvenida al regreso del Señor…

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martes, 18 de junio de 2019

Una juventud que no se lamenta

Xiaowen    Ciudad de Chongqing
‘El amor’ se refiere a una emoción pura e inmaculada, usáis vuestros corazones para amar, sentir y ser considerados. En el amor no hay condiciones, barreras ni distancias. En el amor no hay sospechas, no hay engaños, no hay negociaciones ni especulaciones. En el amor no hay opción ni nada impuro” (‘Amor puro e inmaculado’ en “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”). Este himno de la palabra de Dios alguna vez me ayudó a sobrellevar el dolor de un largo período de mi vida en prisión que duró siete años y cuatro meses. Aunque el gobierno del Partido Comunista Chino me privó de los años más hermosos de mi juventud, obtuve la verdad más preciada y verdadera de Dios Todopoderoso y, por lo tanto, no tengo quejas ni lamentos.
En 1996, recibí la exaltación de Dios y acepté la salvación de Dios Todopoderoso de los últimos días. Por medio de la lectura de las palabras de Dios y de encuentros de enseñanza, resolví que todo lo que había dicho Dios era la verdad, lo que se contrapone completamente con todo el conocimiento y las teorías de este mundo maligno. La palabra de Dios Todopoderoso es la regla más elevada para la vida. Lo que más me emocionó fue que podía ser simple y abierta y que podía hablar libremente sobre cualquier tema con los hermanos y hermanas. No tuve la mínima necesidad de protegerme contra cuestionamientos o ante las posibles burlas de las personas que interactuaban conmigo. Sentí un consuelo y una felicidad que nunca había sentido antes. Realmente me gustaba esta familia. No obstante, no pasó mucho tiempo hasta que me enteré de que el país no permitía que la gente creyera en Dios Todopoderoso. Esta situación hizo que no supiera qué hacer, porque Su palabra les permitía a las personas adorar a Dios y andar por el camino correcto de la vida. Les permitía a las personas ser sinceras. Si todos creyeran en Dios Todopoderoso, el mundo estaría en paz. Realmente, no lo comprendía: creer en Dios era la tarea más justa. ¿Por qué el gobierno del Partido Comunista quería perseguir y oponerse a quienes creían en Dios Todopoderoso hasta el punto en que arrestaba a Sus creyentes? Pensé: ¡no importa cómo nos persiga el gobierno ni la envergadura de la opinión pública, he decidido que este es el camino correcto de la vida y que por cierto lo transitaré hasta el final!
Después, comencé a hacer mi deber en la iglesia, que consistía en distribuir libros que contenían la palabra de Dios. Sabía que hacer este deber en un país que se resistía a Dios era muy peligroso y que podían arrestarme en cualquier momento. Pero también sabía que, como parte de toda la creación, mi misión en la vida era darlo todo por Dios y hacer mi deber. Era una responsabilidad que no podía eludir. Justo cuando estaba comenzando a cooperar con Dios con confianza, un día de septiembre de 2003, iba camino a entregarles libros de la palabra de Dios a algunos hermanos y hermanas y fui arrestada por personas de la Dirección de Seguridad Nacional de la ciudad.
En la Dirección de Seguridad Nacional, fui interrogada una y otra vez, sin saber qué responder. Con urgencia, clamé a Dios: “Oh, Dios Todopoderoso, te pido que me brindes Tu sabiduría y que me otorgues las palabras que debo decir para no traicionarte y para poder dar testimonio de Ti”. Durante ese lapso, clamaba a Dios a diario, no me atrevía a abandonarlo, sólo le pedía que me otorgara la inteligencia y la sabiduría para poder tratar con la policía malvada. Alabado sea Dios por cuidarme y protegerme; todas las veces que me interrogaban, escupía, o tenía un hipo incesante y no podía hablar. Al ver la obra maravillosa de Dios, resolví firmemente: ¡No diré nada! ¡Pueden llevarse mi cabeza, pueden tomar mi vida, pero de ninguna manera me harán traicionar a Dios! Cuando tomé la determinación de que preferiría arriesgar mi vida antes de traicionar a Dios como lo hizo Judas, Dios me dio “luz verde” en todos los aspectos: cada vez que me interrogaban, Dios me protegía y me permitía atravesar el calvario en paz. Si bien yo no dije nada, el gobierno me acusó de “usar un culto maléfico para destruir la implementación de la ley” ¡y me sentenció a nueve años de prisión! Cuando oí la sentencia del tribunal, no me puse triste gracias a la protección de Dios, ni tampoco les tuve miedo. En cambio, los desprecié. Cuando esas personas pronunciaron la sentencia, dije en voz baja: “¡Esta es la prueba de que el gobierno está contra Dios!”. Posteriormente, los oficiales de seguridad pública vinieron a espiar cuál era mi actitud y yo les dije con calma: “¿qué son nueve años? Cuando llegue el momento de salir en libertad, seguiré siendo miembro de la Iglesia de Dios Todopoderoso; si no me creéis, ¡esperad y veréis! ¡Pero debéis recordar que este caso estuvo una vez en vuestras manos!”. Mi actitud realmente los sorprendió. Levantaron sus pulgares y dijeron repetidas veces: “¡Cuán admirable! ¡Eres más la Hermana Jiang que la propia Hermana Jiang! ¡Cuando salgas en libertad, nos volveremos a encontrar y tú serás nuestra invitada!”. En ese momento, sentí que Dios había obtenido la gloria y mi corazón se alegró. Cuando fui sentenciada, sólo tenía treinta y un años.
Las cárceles de China son el infierno en la tierra, y la vida de muchos años en prisión me hizo ver, en su totalidad, la falta de humanidad de Satanás y su esencia diabólica que se ha convertido en enemiga de Dios. La policía china no sigue la norma de la ley, sino la de la maldad. En la prisión, la policía no trata personalmente con las personas, sino que incita a los prisioneros a la violencia hacia los demás reclusos. La policía malvada también utiliza todo tipo de métodos para reprimir los pensamientos de las personas; por ejemplo, cada persona que ingresa debe vestir los mismos uniformes de prisionero con un número de serie especial, debe cortarse el cabello de acuerdo a los requisitos de la cárcel, debe usar zapatos aprobados por la prisión, debe caminar a lo largo de los senderos permitidos por ellos y debe marchar al ritmo que le ordenan. Ya fuera primavera, verano, otoño o invierno, si llovía o estaba soleado, o si era un día sumamente frío, todos los prisioneros debían hacer tal como se les ordenaba sin poder elegir. Cada día, se nos exigía que nos reuniéramos durante por lo menos quince veces para contarnos y cantar cinco veces alabanzas al gobierno comunista. También teníamos tareas políticas, es decir, nos hacían estudiar las leyes de la prisión y la Constitución, y teníamos que dar un examen cada seis meses. El objetivo era lavarnos el cerebro. También comprobaban de manera aleatoria nuestro conocimiento de las disciplinas y las normas de la prisión. La policía carcelaria no sólo nos perseguía mentalmente, sino que también nos atacaba físicamente de manera salvaje con una total falta de humanidad. Tenía que hacer trabajos forzados durante más de diez horas por día, en medio de una multitud de varios cientos de otras personas en una fábrica angosta realizando labores manuales. Puesto que había tanta gente en un espacio tan pequeño, y debido a que el fuerte ruido de la maquinaria se oía en todas partes, sin importar cuán sana estaba una persona, sus cuerpos sufrían graves discapacidades si permanecían allí durante un tiempo. Detrás de mí había una máquina de hacer ojales y todos los días funcionaba sin cesar. El sonido retumbante que transmitía era insoportable y al cabo de varios años, sufrí una seria pérdida de la audición. Incluso hasta ahora no me he recuperado. Lo que era aún más dañino era el polvo y la contaminación en la fábrica. Luego de ser examinadas, se descubrió que muchas personas habían contraído tuberculosis y faringitis. Además, debido a los largos períodos en que permanecíamos sentadas allí haciendo trabajos manuales, era imposible salir y muchas personas presentaron casos serios de hemorroides. El gobierno del Partido Comunista trataba a los prisioneros como máquinas para fabricar dinero. No tenían el mínimo interés por si alguien vivía o moría. Hacían que la gente trabajara desde temprano en la mañana hasta tarde por la noche. Yo estaba con frecuencia tan agotada que mi físico no daba más. Y no era solamente eso. También debía exponerme a todo tipo de exámenes aleatorios además de mis tareas políticas semanales, mi trabajo manual, mis tareas públicas, etc. Por lo tanto, cada día sentía un elevado grado de ansiedad. Mi estado mental era el de estar constantemente bajo tensión, y me sentía sumamente nerviosa, tanto que no podía ponerme al día si me atrasaba, y entonces la policía carcelaria me castigaba. En ese tipo de ambiente, llegar al fin del día sana y salva no era algo fácil de lograr.
Cuando acababa de comenzar a cumplir mi sentencia, no podía manejar este tipo de trato cruel y devastador por parte de la policía de la prisión. Todo tipo de trabajo manual intenso y de presión ideológica hacía que me costara respirar, sin mencionar que tenía que tener todo tipo de contacto con las prisioneras. También debía soportar el mal trato y los insultos de la diabólica policía de la prisión y de las prisioneras… Con frecuencia me persiguieron y me pusieron entre la espada y la pared. Varias veces, me hundí en la desesperación, especialmente cuando pensaba en cuán larga era mi sentencia de nueve años. Sentí una gran desolación y un enorme desamparo y no sabía cuántas veces había llorado, hasta el punto en que pensé en el suicidio para liberarme del dolor que sentía. Cada vez que me hundía en una angustia terrible y no podía brindarme apoyo a mí misma, oraba y clamaba a Dios con urgencia y Dios me esclarecía y me guiaba: “No puedes morir aún. Debes apretar los puños y continuar viviendo resueltamente; debes vivir una vida para Dios. Cuando las personas poseen la verdad en ellas tienen esta resolución y nunca más desean morir; cuando la muerte te amenace, dirás: ‘Oh Dios, no estoy dispuesto a morir; sigo sin conocerte. Aún no he devuelto Tu amor. […] Debo dar buen testimonio de Dios. Debo devolver Su amor. Después de eso, no importa cómo muera. Entonces habré vivido una vida satisfactoria. Independientemente de quién más esté muriendo, no moriré ahora; debo seguir viviendo con tenacidad’” (‘Cómo conocer la naturaleza del hombre’ en “Registros de las pláticas de Cristo”). Las palabras de Dios fueron como la tierna y agradable visión de mi madre aplacando mi solitario corazón. También fueron como mi padre usando ambas manos para suave y delicadamente secar las lágrimas de mi rostro. De inmediato, sentí una corriente cálida y un poder que recorría mi corazón. Aunque estaba sufriendo físicamente en la prisión oscura, intentar suicidarme no era la voluntad de Dios. No iba a poder dar testimonio de Él y hubiera formado parte de los chistes de Satanás. Sería un testimonio si lograba salir viva de esta prisión demoníaca al cabo de nueve años. Las palabras de Dios me dieron la valentía para seguir con vida y tomé una determinación en mi corazón: sin importar qué dificultades me esperen en el futuro, seguiré viviendo diligentemente, viviré con valentía y fuerza y por cierto daré testimonio para la satisfacción de Dios.
Año tras año, la sobrecarga de trabajo hizo que mi cuerpo se debilitara progresivamente. Después de estar sentada durante largos períodos en la fábrica comencé a transpirar profusamente y mis hemorroides sangraban volviéndose cada vez más severas. Debido a mi anemia grave, me mareaba con frecuencia. Pero en la prisión, consultar al médico no era algo sencillo. Si la policía carcelaria estaba de buen humor, me daban algún medicamento barato. Si no lo estaba, decían que estaba simulando estar enferma para no trabajar. Tuve que soportar el tormento de esta enfermedad y tragarme las lágrimas. Después de un día de trabajo, terminaba completamente exhausta. Arrastraba mi cuerpo agotado a mi celda y quería descansar un poco, pero no podía conciliar el sueño: o me llamaba la policía de la prisión en medio de la noche o bien me despertaba el ruido tremendo que hacían… Con frecuencia se divertían conmigo y sufría más allá de las palabras. Además, debía tolerar un tratamiento inhumano por parte de la policía carcelaria. Era como una refugiada que dormía en el piso o en los corredores, o incluso cerca del baño. La ropa que lavaba no se secaba, sino que se juntaba con las otras prisioneras para secarse. Lavar ropa en invierno era especialmente frustrante y muchas personas sufrían de artritis por usar ropa húmeda durante períodos prolongados. En la prisión, no se requería demasiado tiempo para que las personas sanas se volvieran apagadas y lentas, físicamente débiles o enfermas. Con frecuencia comíamos verduras viejas y secas de fuera de temporada. Si uno quería comer algo mejor, debía comprar alimentos caros en la prisión. Aunque a las personas se les hacía estudiar leyes en la cárcel, allí la ley no existía. La policía de la prisión era la ley y si alguien hacía algo que no les gustaba, encontraban un motivo para castigarla, incluso hasta el punto de que podían hacerlo sin motivo alguno. Aún más despreciable era el hecho de que consideraban que los creyentes en Dios Todopoderoso eran delincuentes políticos, y decían que nuestros delitos eran más graves que el homicidio y el incendio intencional. Por lo tanto, me odiaban particularmente, me controlaban estrictamente, y me perseguían con mayor salvajismo. ¡Este tipo de comportamiento maligno es una prueba férrea de la conducta perversa de los dictadores, de su oposición al Cielo, y de su enemistad con Dios! Habiendo soportado el tormento cruel de la prisión, mi corazón a menudo se llenaba de una indignación justa: ¿Qué ley viola el hecho de creer y adorar a Dios? ¿Qué delito consiste en seguir a Dios y andar por el sendero correcto de la vida? Los seres humanos fueron creados por las manos de Dios y creer en Dios y adorarlo es la ley del cielo y de la tierra; ¿qué motivo tiene el gobierno del Partido Comunista para reprimirlos y perseguirlos violentamente? Claramente se debe a su conducta perversa y a su oposición al Cielo. Se está oponiendo a Dios en todos los aspectos, les pone una etiqueta de reaccionarios a los creyentes en Dios Todopoderoso y nos persigue y devasta severamente. Intenta eliminar a todos los creyentes en Dios Todopoderoso de un plumazo. ¿No es esto cambiar negro por blanco y ser profundamente reaccionario? Se resiste frenéticamente al Cielo y es hostil con Dios: ¡al final deberá sufrir el justo castigo de Dios! En todas partes donde hay corrupción, debe haber juicio: en todas partes donde hay pecado, debe haber castigo. Esta es la ley predestinada del cielo, nadie puede escapar a ella. Los maléficos crímenes del gobierno del Partido Comunista han llegado hasta el cielo, y ellos sufrirán la destrucción de Dios. Tal como dijo Dios: “Hace mucho que Dios aborrece a esta oscura sociedad con todas Sus fuerzas. Rechina los dientes, desesperado por plantar Sus pies sobre esta perversa y odiosa serpiente antigua, para que nunca más se levante y no vuelva a maltratar más al hombre. No disculpará sus actos del pasado, no tolerará que engañe al hombre, ajustará cuentas por cada uno de sus pecados a lo largo de los siglos; Dios no será benévolo en lo más mínimo hacia este cabecilla de todo mal;[1] lo destruirá por completo” (‘Obra y entrada (8)’ en “La Palabra manifestada en carne”).
En esta prisión demoníaca, yo era menos que un perro vagabundo ante los ojos de la malvada policía; no sólo me golpeaban y me reprimían, sino que con frecuencia y repentinamente entraban a empujones y deshacían mi cama y desordenaban todas mis pertenencias. Además, cada vez que sucedía algún tipo de revuelta en el mundo exterior, la gente de la prisión a cargo de los asuntos políticos me buscaba y trataba de averiguar mis opiniones respecto de estos eventos y me gritaba constantemente por qué caminaba por el sendero de creer en Dios. Cada vez que me sometía a este tipo de interrogatorio, tenía el corazón en la boca, porque no sabía qué plan malvado tenían en mente para mí. Mi corazón siempre le oraba con urgencia a Dios y yo lloraba pidiéndole ayuda y guía para atravesar esta crisis. Día tras día, año tras año, el maltrato, la explotación y la represión me atormentaron con un sufrimiento indescriptible: cada día estaba sobrecargada de trabajo manual y de responsabilidades políticas aburridas y tediosas. También me atormentaba mi enfermedad, y, para colmo, estaba deprimida mentalmente. Esto me llevó al borde del colapso. Especialmente cuando vi a una prisionera de mediana edad que se colgó de la ventana en medio de la noche porque ya no podía soportar el tormento inhumano de la malvada policía, y a otra prisionera morir debido a la demora en el tratamiento de su enfermedad. Entonces me hundí en la misma asfixiante situación desesperada y nuevamente comencé a pensar en el suicidio. Creía que la muerte era el mejor alivio. Pero sabía que eso sería traicionar a Dios y que no podía hacerlo. No tenía otra opción que soportar todo el dolor y someterme a los designios de Dios. Pero tan pronto como pensaba en mi larga sentencia, y me daba cuenta de cuánto faltaba para quedar libre, sentía que no había palabras que pudieran describir mi dolor y mi desesperación. Pensaba que no podía continuar soportando eso y que no sabía cuánto más podría seguir así. ¿Cuántas veces más podría no hacer otra cosa que cubrirme con mi cobija al caer la noche y llorar, orando y suplicándole a Dios Todopoderoso, contándole acerca de todo el pesar que había en mi mente? En el momento de mi mayor dolor y desamparo, pensé: estoy sufriendo hoy para poder separarme de la corrupción y recibir la salvación de Dios. Estas dificultades son lo que debo padecer, y lo que tengo que sufrir. Tan pronto como pensé en esto, ya no sentí más amargura; en cambio, sentí que estaba obligada a estar presa debido a mi creencia en Dios, y que sufrir dificultades para ir en busca de la salvación era lo que tenía mayor valor y relevancia; ¡que este sufrimiento era muy valioso! Inesperadamente, la angustia de mi corazón se transformó en gozo y no pude contener mis emociones: comencé a canturrear un himno de experiencia que era conocido para mi corazón llamado “No vivir en vano”: “no vivir en vano, a pesar de las dificultades, hay un significado; no vivir en vano, no retrocederé ante las dificultades; no vivir en vano, obtenemos oportunidades para conocer a Dios; no vivir en vano, nos entregamos por el Dios Altísimo. ¿Quién es más bendecido que nosotros? ¿Quién es más afortunado que nosotros? Lo que Dios nos ha dado supera a todas las generaciones pasadas; debemos vivir para Dios, debemos devolverle Su gran amor”. Repetí el himno en mi corazón, y cuanto más lo cantaba, más me alentaba; cuanto más lo cantaba, más poder y gozo sentía. No pude evitar hacer un juramento ante la presencia de Dios: “Oh, Dios Todopoderoso, te agradezco por Tu consuelo y Tu aliento que me ha hecho, una vez más, tener la fe y la valentía para seguir viviendo. Tú me has permitido sentir que de hecho eres el Señor y el poder de mi vida. Aunque estoy presa en este agujero del infierno, no estoy sola, porque siempre has estado conmigo en todos estos días oscuros; Tú me has dado fe una y otra vez y me has brindado la motivación para continuar. Oh Dios, si algún día puedo salir de aquí y vivir en libertad, haré mis tareas y ya no lastimaré Tu corazón ni haré planes para mí misma. ¡Oh Dios, sin importar cuán arduos o difíciles sean los días por venir, estoy dispuesta a confiar en Ti para seguir viviendo con fortaleza!”.
En prisión, recordaba con frecuencia los días que pasé con mis hermanos y hermanas, ¡había sido una época tan hermosa! Todos vitoreaban y reían, y también teníamos discusiones, pero todas se convirtieron en buenos recuerdos. Cada vez que pensaba en las épocas en que hacía mis deberes con indiferencia, me sentía sumamente culpable y en deuda. Pensaba en las discusiones que tuve con los hermanos y hermanas debido a mi carácter arrogante. Me sentía especialmente incómoda y llena de remordimientos. Cada vez que sucedía esto, rompía en llanto y cantaba en silencio dentro de mi corazón un himno que me era conocido. “Lamento verdaderamente cuántos buenos momentos se perdieron, el tiempo se fue y no volverá, todo lo que queda es remordimiento. […] Compensaré mis fallas del pasado, llena de fe y lista para comenzar de nuevo; Dios me concede oportunidades y me vuelve a perdonar. Estoy dispuesta a optar de nuevo. Valorar el hoy, sacrificarlo todo, satisfaré a Dios por última vez. Dios está ansioso. Dios está esperando, no puedo volver a fallar a Dios” (‘Me arrepiento de verdad’ en “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”). En mi dolor y auto-culpa, con frecuencia oré a Dios en mi corazón: “¡Oh Dios! Realmente no estuve muchas veces a Tu altura; si me lo permites, estoy dispuesta a buscar amarte. ¡Cuando salga en libertad, seguiré deseando hacer mis deberes y querré comenzar de nuevo! ¡Compensaré mis faltas del pasado!”. Durante el tiempo que estuve en prisión, extrañé en especial a aquellos hermanos y hermanas con los que estuve en contacto mañana y noche. Realmente quería verlos, pero en esta cárcel demoníaca en la que me mantenían cautiva, este deseo era un imposible. Sin embargo, con frecuencia los veía en sueños. Soñaba que estábamos leyendo juntos la palabra de Dios y comunicando la verdad juntos. Éramos felices y estábamos contentos.
Durante el gran terremoto de Wenchuan de 2008, la prisión en la que estábamos encerradas fue sacudida y yo fui la última persona en ser evacuada. En esos días hubo réplicas continuas. Tanto las prisioneras como la policía carcelaria estaban tan alarmadas y ansiosas que no daban más. Pero mi corazón estaba especialmente imperturbable y firme, porque sabía que esta era la palabra de Dios cumplida, era la llegada de la ira feroz de Dios. Durante ese terremoto, que fue el único en cien años, la palabra de Dios protegió mi corazón. Creo que la vida y la muerte del hombre están en manos de Dios. Independientemente de cómo lo hace Dios, estoy dispuesta a someterme a Sus designios. Sin embargo, lo único que me entristecía era que si moría, ya no iba a tener la oportunidad de hacer mi deber para el Señor de las creaciones, que ya no iba a tener la oportunidad de devolverle amor a Dios, y que ya no podría ver a mis hermanos y hermanas. Pero, mi ansiedad era superflua; Dios estaba siempre conmigo y me daba la máxima protección, ¡la que me permitió sobrevivir al terremoto y atravesarlo en paz!
En enero de 2011, fui liberada antes de cumplir mi sentencia, lo que significó el fin de mi vida de esclavitud en la cárcel. Al obtener mi libertad, me sentí profundamente emocionada: ¡puedo regresar a la iglesia! ¡Puedo estar con mis hermanos y mis hermanas! No había palabras para describir mi espíritu y mis emociones. Lo que no esperaba era que después de regresar a casa, mi hija me ignorara y que mi familia y mis amigos me miraran de modo peculiar. Todos se alejaron de mí y no interactuaban conmigo. Las personas que me rodeaban no me comprendían ni me aceptaban. En ese momento, aunque ya no estaba en prisión, maltratada y atormentada, las miradas frías, las expresiones de desdén y el abandono me resultaban difíciles de soportar. Me volví débil y negativa. No pude evitar recordar los días pasados y reflexionar sobre ellos: cuando sucedió el hecho, tenía solamente treinta y un años. Cuando salí de la cárcel habían transcurrido ocho inviernos y siete veranos. ¿Cuántas veces en mi soledad y desamparo Dios había arreglado a las personas, los asuntos y las cosas para que me ayudaran? ¿Cuántas veces en mi dolor y mi desesperación me consolaron las palabras de Dios? ¿Cuántas veces, cuando quería morir, Dios me otorgó el poder para tener la valentía de seguir viviendo?… Durante esos largos y penosos años, fue Dios el que me condujo paso a paso fuera del valle de sombra de muerte para seguir viviendo con tenacidad. Al enfrentar ahora este momento difícil, me volví negativa y débil y entristecía Dios. ¡Era una persona cobarde e incompetente que había mordido la mano de quién me daba de comer! Al pensar en esto, mi corazón fue firmemente condenado. No pude evitar pensar en el juramento que había hecho a Dios mientras estaba en prisión: “si algún día puedo salir de aquí y vivir en libertad, haré mis tareas y ya no lastimaré el corazón de Dios ni haré planes para mí misma”. Medité sobre este juramento y reflexioné sobre la circunstancia en la que me encontraba cuando presté este juramento a Dios. Las lágrimas nublaron mis ojos y lentamente canté un himno de la palabra de Dios: “‘He ido en busca de Dios y lo he seguido por mi propia voluntad. Ahora, si Dios desea expulsarme, de todos modos lo seguiré. Independientemente de que Dios me quiera o no, aún buscaré amarlo; al final deberé obtenerlo y ofrecer la energía de mi vida a Dios. Deseo que la voluntad de Dios triunfe, deseo ofrecer mi corazón a Dios. Sin importar qué haga Él, lo seguiré toda mi vida y nunca cejaré hasta que obtenga a Dios’. Si quieres mantenerte firme en el futuro, y poner todo de tu parte para satisfacer a Dios, y poder seguirlo hasta el final del camino, debes crear ahora una base firme, debes poner en práctica la verdad en todo para satisfacer a Dios y ser considerado con el corazón de Dios. Al poner en práctica continuamente de esta manera, habrá un fundamento interior; Dios provocará tu corazón para que lo ames. Un día, cuando se produzcan las pruebas, podrías aceptar algunas dificultades, podrías sentirte acongojado hasta cierto punto, y podrías experimentar angustia y pesar. Querrás dar la vida en aras de amar a Dios; sin importar a qué pruebas te someta Él, no considerarás tu propia vida, estarás dispuesto a dejar todo de lado por Dios, y a soportar todo por Él” (‘Nunca me rendiré hasta obtener a Dios’ en “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”).
Luego de un período de devociones espirituales y de adaptación, rápidamente salí de mi estado de negatividad bajo el esclarecimiento de Dios y volví a hacer mis deberes.
Si bien los mejores años de mi juventud los pasé en prisión, durante esos siete años y cuatro meses sufrí mucho debido a mi creencia en Dios. Pero no tengo quejas ni lamentos, porque comprendo algo de la verdad y he experimentado el amor de Dios. Siento que hay un significado y valor en mi sufrimiento, que esta es una excepción de exaltación y gracia que Dios ha hecho por mí. ¡Este es mi privilegio! Aunque mi familia y mis amigos no me comprendan, e incluso mi hija me ignore, ninguna persona, ningún asunto ni cosa podrá separarme de mi relación con Dios. Incluso si muero, no podré abandonar a Dios.
Amor puro e inmaculado es el himno que más me gustaba cantar en la cárcel. ¡Ahora, quiero usar mis acciones reales para ofrecer el amor más puro a Dios!
Nota al pie:
1. “Cabecilla de todo mal” se refiere al viejo diablo. Esta frase expresa una extremada aversión.

sábado, 15 de junio de 2019

Cómo conocer la autoridad de Dios (parte 2)



¡Hola, hermanos y hermanas! La palabra de Dios dice: "Los destinos de la humanidad y del universo están íntimamente entretejidos con la soberanía de Dios, inseparablemente vinculados con las orquestaciones del Creador; al final, no pueden desenredarse de Su autoridad" (La Palabra manifestada en carne (Continuación) ). ¿Queréis saber cómo gobierna el Creador los destinos de la humanidad y del universo? ¿Cuál es la actitud adecuada que debemos adoptar ante la autoridad de Dios? Hoy seguiremos con el tema de cómo conocer la autoridad de Dios. ¡Permaneced atentos!

Lista de programas:
1 Vídeo de himnos de la palabra de Dios: La humanidad que vive bajo la autoridad de Dios
2 Vídeo de himnos de la palabra de Dios: Las vidas de todos los seres creados vienen de Dios
3 Vídeo de las palabras de Dios Todopoderoso: Dios mismo, el único (III) La autoridad de Dios (II) Parte 5
4 Vídeo de himnos de la palabra de Dios: Dios está buscando tu corazón y tu espíritu
5 Vídeo de las palabras de Dios Todopoderoso: Dios mismo, el único (III) La autoridad de Dios (II) Parte 6
6 Vídeo de himnos de la palabra de Dios: La compasión de Dios hacia la humanidad
7 Vídeo de las palabras de Dios Todopoderoso: Dios mismo, el único (III) La autoridad de Dios (II) Parte 7
8 Vídeo de himnos de la palabra de Dios: La autoridad y el poder que demuestra Dios encarnado
9 Vídeo de himnos de la palabra de Dios: Satanás no puede cambiar nada bajo la autoridad de Dios
10 Vídeo de himnos de la palabra de Dios: El resultado obtenido por conocer a Dios

viernes, 14 de junio de 2019

La luz es cálida cuando se pasa por el túnel

Wang Yuping
Al igual que todos los demás hermanos y hermanas que tienen sed del retorno del Señor, yo también anhelo continuamente con impaciencia que nuestro Señor vuelva para recibirnos pronto en el reino del cielo y para que podamos disfrutar sus bendiciones. Un día de noviembre de 2006 oí finalmente la noticia del retorno del Señor. A través de la lectura de las palabras expresadas por Dios Todopoderoso, de la enseñanza paciente y del testimonio dado pacientemente sobre la obra de Dios en los últimos días por parte de mis hermanos y hermanas, yo reconocí finalmente que Dios Todopoderoso encarnado es el retorno del Señor Jesús. Acto seguido, acepté de buen grado la obra de Dios Todopoderoso en los últimos días.

jueves, 13 de junio de 2019

Película cristiana en español "Siempre brilla el sol de la honestidad" | basada en un hecho real


Película cristiana en español "Siempre brilla el sol de la honestidad" | basada en un hecho real


Wang Xinyu y su esposo dirigen una tienda de ropa y, aunque al principio tratan de llevarla de forma íntegra y consciente, no ganan mucho dinero y su vida es muy difícil. Sin embargo, cuando ven que los demás recurren a la mentira y al engaño para hacer negocios, que se compran coches y casas y viven lujosamente, deciden que ellos no quieren quedarse atrás. Guiándose por sus iguales, siguen la tendencia de la sociedad y comienzan a hacer negocios por medio de la mentira y el engaño. Unos años más tarde, aunque ganan algo de dinero, muchas veces no tienen la conciencia tranquila y sienten un vacío en el corazón. Entonces aceptan el evangelio de Dios Todopoderoso de los últimos días, leen las palabras de Dios, con las que descubren que a Dios le gustan las personas honestas y aborrece a las mentirosas, y aprenden que los honestos reciben Sus bendiciones. No obstante, también ven la maldad y la oscuridad que hay en el mundo y les preocupa que no serán capaces de ganar dinero haciendo negocios con integridad e, incluso, se arriesgarán a perder dinero, pero si siguen usando mentiras y trampas para engañar a los clientes, saben que Dios los detestará por ello… Tras varios esfuerzos y fracasos, al final deciden ser honestos, de conformidad con las palabras de Dios, y se sorprenden al recibir Sus bendiciones. No sólo prospera su negocio, sino que también disfrutan de la paz y la seguridad de ser personas honestas.